Un jóven del barrio Mariano Moreno publicó en su facebook "Hola, solo quería decirles que el martes 26/03/19 haré una masacre en mi colegio y lo transmitiré en vivo desde mi perfil"


El lunes por la madrugada el domicilio del joven fue allanado por personal del área de ciberdelitos del Ministerio del Interior aunque solo se hallaron una tablet y el teléfono celular del involucrado.

En el allanamiento no encontraron armas y secuestraron un celular y una tablet.

Víctor, el adolescente de la amenaza, declaró el día lunes en el juzgado federal de Formosa acompañado de su madre y dijo  que “fue una joda nomás” (sic) porque “quería copiar a los otros”. Según sostuvo el joven, lo había escrito como parte de una broma colectiva en la que se prendieron varios compañeros suyos en un grupo de Whatsapp.

Aunque inicialmente se conoció que empezó con la “broma” de hacer una masacre en el colegio Ramón Carrillo este martes y transmitirla por Facebook; ya no tiene su celular ni su tablet en su poder porque les fueron secuestradas por las fuerzas de seguridad; nuevamente ha habido una amenaza contra la institución. La Policía decidió reforzar el lugar.

Por su parte el Defensor del Pueblo de la provincia de Formosa, dijo que, mientras duren las pericias es correcto que el menor no concurra a la Escuela, pero luego y de acuerdo siempre al resultado de las mismas y a otros elementos que deberán evaluarse, de no encontrarse, “ninguna alteración psicofísica en el menor a lo que se le sumaran los estudios socioambientales de la familia”, el mismo debería ser reintegrado a su colegio, pues de lo contrario, una decisión diferente, haría que lo estemos expulsando de un Sistema Educativo y tampoco se está en condiciones de que el mismo reciba clases en su casa.

Agregó que, “Lo que sí debe hacerse y sin que le tiemble la mano a nadie, es no dejar pasar este hecho, como una simple broma” y por esto pediremos a la Autoridad Judicial que se quede con la sustanciación procesal de la investigación de este caso, “que se le apliquen al menor y a la familia sanciones económicas severas, además de tareas comunitarias a favor del Colegio Ramón Carrillo, hasta que termine sus estudios, impidiéndosele además el llevar celulares al Establecimiento Educativo citado y/o a cualquiera donde el mismo pueda continuar con sus estudios, siendo todas estas sanciones aplicables aún cuando el menor se cambie de colegio, de modo tal que no pueda de ninguna manera eludir los castigos que la Justicia le imponga a él y a sus padres”.

Desde el Organismo de la Constitución se explicó que,  “Lo que intentamos hacer con este tipo de propuestas es desalentar que estas amenazas se repitan y para ello deben aplicarse -medidas ejemplares-, puesto que no podemos como integrantes de una Comunidad, tomar este hecho con liviandad y menos aún que los jóvenes piensen o crean que estas inconductas reñidas con la Ley, no les traerán consecuencias que tengan que pagar”.






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