Natalia Oreiro reveló la particular educación que recibe su hijo Merlín Atahualpa
La actriz y Ricardo Mollo eligieron un colegio con un método educativo diferente para Merlín Atahualpa. La institución prioriza la creatividad, la música y las actividades prácticas, mientras que la familia busca retrasar el uso de pantallas.

Natalia Oreiro y Ricardo Mollo tomaron una decisión poco habitual sobre la educación de su hijo, Merlín Atahualpa, de 14 años. A diferencia de muchas familias que incorporan dispositivos tecnológicos desde edades tempranas, la pareja decidió apostar por una crianza que prioriza la creatividad, el contacto con el entorno y el uso consciente de la tecnología.

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El adolescente asiste a un colegio que utiliza la pedagogía Waldorf, un modelo educativo que propone combinar los contenidos académicos tradicionales con experiencias artísticas, actividades manuales y proyectos prácticos.

Sin embargo, uno de los aspectos que más llama la atención es la postura de la actriz respecto del uso de celulares. Según contó el Intransigente, el hijo de la actriz recibió su primer teléfono a los 14 años, pero el dispositivo no tiene conexión a internet, y la intención es esperar hasta que cumpla 16 para entregarle un smartphone.
Esta elección forma parte de una filosofía familiar que busca acompañar el crecimiento del adolescente sin que las pantallas ocupen un lugar central en su vida cotidiana.
Cómo es el colegio al que asiste el hijo de Natalia Oreiro y Ricardo Mollo
Merlín Atahualpa cursa sus estudios secundarios en una institución que sigue los principios de la pedagogía Waldorf, una corriente educativa desarrollada por el filósofo austríaco Rudolf Steiner a comienzos del siglo XX.
Este enfoque busca acompañar el desarrollo intelectual, emocional, social y creativo de los estudiantes mediante una combinación de conocimientos académicos y experiencias prácticas.
A diferencia de los modelos educativos que incorporan herramientas digitales desde los primeros años, las escuelas Waldorf suelen priorizar las actividades presenciales y el aprendizaje a través de la experiencia.
Entre las principales características de esta propuesta se encuentran:
- Educación artística: la música, la pintura, el dibujo y otras expresiones creativas forman parte del aprendizaje.
- Actividades manuales: se fomenta el trabajo con distintos materiales y el desarrollo de habilidades prácticas.
- Contacto con el entorno: se promueven experiencias que permitan conocer y explorar el mundo fuera de las pantallas.
- Desarrollo de la autonomía: los estudiantes son incentivados a resolver problemas y desarrollar sus propios intereses.
- Participación familiar: los padres tienen un papel activo en el acompañamiento educativo y en las decisiones de la comunidad escolar.
En el caso de Merlín, la institución también cuenta con una orquesta escolar, de la que forma parte como trompetista.
La elección de este modelo educativo está relacionada con el interés de Oreiro y Mollo por ofrecerle a su hijo una formación que no dependa exclusivamente de los dispositivos tecnológicos.
Por qué Natalia Oreiro decidió que su hijo no tenga un celular con internet
Uno de los aspectos más particulares de la crianza de Merlín Atahualpa es la decisión de retrasar el acceso a los teléfonos inteligentes.
Según explicó Natalia Oreiro, su hijo recibió un celular sin conexión a internet cuando cumplió 14 años, mientras que la familia contempla la posibilidad de entregarle su primer smartphone a los 16.
La decisión no implica un rechazo absoluto a la tecnología, sino una intención de incorporarla de manera progresiva y consciente.

La actriz considera importante que su hijo desarrolle primero otras herramientas para relacionarse con su entorno, explorar sus intereses y construir vínculos personales.
En ese sentido, el colegio también acompaña esta filosofía educativa mediante una propuesta que busca postergar la exposición a las pantallas.
Otro aspecto destacado es la participación de las familias, que trabajan junto con la institución para establecer criterios compartidos sobre los hábitos tecnológicos de los estudiantes.
De esta manera, el objetivo es que los adolescentes puedan atravesar esa etapa sin sentir que quedan excluidos de su grupo de compañeros por no contar con un teléfono inteligente.

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Los particulares hobbies de Merlín Atahualpa, el hijo de Natalia Oreiro
Aunque sus padres son dos figuras reconocidas del espectáculo argentino, Merlín Atahualpa mantiene un perfil alejado de la exposición mediática.
Sin embargo, Natalia Oreiro compartió algunos detalles sobre las actividades que disfruta su hijo y que reflejan la formación que recibe.
La música ocupa un lugar importante en su vida. Además de tocar la trompeta en la orquesta de su colegio, el adolescente formó una banda junto con sus amigos, siguiendo de alguna manera la tradición artística de sus padres.
Pero sus intereses no se limitan al ámbito musical. Entre sus pasatiempos también se encuentran la carpintería, el origami, la navegación a vela y la mecánica de autos.
Estas actividades le permiten desarrollar habilidades manuales, explorar diferentes disciplinas y dedicar parte de su tiempo libre a experiencias que no requieren dispositivos digitales.
Para Natalia Oreiro y Ricardo Mollo, acompañar estos intereses es una manera de fomentar la autonomía y la creatividad de su hijo.
Qué es la pedagogía Waldorf y por qué algunas familias la eligen para sus hijos
La pedagogía Waldorf es un modelo educativo que surgió en Alemania en 1919 y que actualmente se aplica en instituciones de distintos países, incluida Argentina.
Su principal característica es la búsqueda de una formación integral, en la que los conocimientos académicos conviven con el arte, el movimiento, las actividades manuales y las experiencias sociales.
En lugar de incorporar tempranamente la tecnología como herramienta central del aprendizaje, muchas escuelas que siguen este enfoque proponen una introducción gradual de los dispositivos digitales.
Esto no significa que los estudiantes no puedan utilizar tecnología, sino que su incorporación se adapta a las distintas etapas de desarrollo.

El modelo también promueve una participación activa de las familias en la comunidad educativa, algo que Natalia Oreiro destacó al hablar de la formación de su hijo.
Aunque no existe un único método educativo que resulte ideal para todos los chicos, la elección de la actriz y Ricardo Mollo refleja una tendencia entre algunas familias que buscan establecer límites más claros al uso de pantallas durante la infancia y la adolescencia.
Con 14 años, Merlín Atahualpa crece rodeado de música, actividades artísticas y experiencias prácticas, mientras sus padres sostienen una decisión que llama la atención en tiempos en los que los teléfonos inteligentes forman parte de la vida cotidiana desde edades cada vez más tempranas.
