Durante años, Kristóbal fue mucho más que la mascota de Moria Casán. El pequeño chihuahua se convirtió en un compañero inseparable de la diva y terminó teniendo una vida digna de una celebridad: apareció en televisión, desfiles, eventos y hasta tuvo sus propias redes sociales.

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Su imagen se volvió especialmente reconocible durante las distintas temporadas de Bailando por un Sueño, donde Moria solía llevarlo al estudio mientras integraba el jurado. Con el tiempo, el perro consiguió una popularidad propia y llegó a convertirse en uno de los animales más recordados de la televisión argentina.
Pero la historia de Kristóbal terminó de manera inesperada en 2017, cuando Moria tuvo que despedirse públicamente de quien había sido su compañero durante nueve años.

El regalo que cambió la vida de Moria Casán
Kristóbal llegó a la vida de Moria gracias a Verónica Guerman, una reconocida fotógrafa y amiga de la artista. Fue ella quien decidió regalárselo en un momento en el que consideraba que la diva necesitaba compañía.

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Años después, Guerman explicó por qué tomó aquella decisión. “Se lo regalé en un momento en que a ella la veía sola y le faltaba como una compañía. Y Kristóbal iluminó su vida”, contó en diálogo con PrimiciasYa.

Desde entonces, Kristóbal comenzó a acompañar a Moria prácticamente a todas partes. El chihuahua estuvo presente en eventos, desfiles, alfombras rojas y diferentes espacios de televisión.
Incluso llegó a tener una participación en el escenario durante la temporada teatral de Escandalosas en Mar del Plata, donde Moria celebró junto a él su cumpleaños en 2013.
Kristóbal, una celebridad más en “Bailando por un Sueño”
La fama del perro creció especialmente a partir de sus apariciones en Bailando por un Sueño. Moria lo llevaba frecuentemente al estudio y su presencia terminó convirtiéndose en parte del paisaje habitual del programa.

Kristóbal incluso tuvo su propia cuenta de Twitter, @SoyKristobal, desde donde se publicaban mensajes en primera persona como si fuera el propio chihuahua. En una de sus apariciones, Marcelo Tinelli llegó a saludar primero al perro antes que a su dueña.
Su popularidad llegó a tal punto que Kristóbal dejó de ser simplemente “el perro de Moria” para convertirse en un personaje reconocido por los seguidores del programa.
La muerte de Kristóbal y el dolor de Moria
El 29 de agosto de 2017, Kristóbal murió a los nueve años. La noticia fue comunicada por la propia Moria en Twitter, donde dejó de lado por un momento la personalidad desafiante que la caracterizaba.
“Twitteros adorados, hace una hora dejé de ser de teflón, ¡estoy muy triste! Murió mi amado Kristobal”, escribió la artista. La expresión “dejar de ser de teflón” no fue casual. Moria había construido durante décadas una imagen pública de mujer fuerte, provocadora y difícil de afectar, pero la muerte de su mascota consiguió mostrar una faceta mucho más vulnerable.
Ese mismo día, durante Bailando por un Sueño, Marcelo Tinelli se refirió a la pérdida antes de presentar a Moria. La diva apareció visiblemente conmovida y habló del vínculo que tenía con su mascota.

“Es tan triste que se te muera una mascota. Se me cayó un poco el teflón”, expresó Moria. Luego agregó: “Creo que todos los que tenemos mascotas sentimos que son seres que nos acompañan”.
La despedida también recuperó una de las particularidades de Kristóbal: su propia cuenta de Twitter. Moria contó que había escrito allí un último mensaje en nombre de su mascota: “Bye, amores, como dice mi dueña. No encontré la luz blanca, pero sí el universo y es hermoso”.

