La crisis por la falta de agua potable en Puerto Piray se profundiza con el paso de los días. Más de veinte barrios de la localidad completaron una semana sin suministro debido a desperfectos mecánicos en las bombas de la planta de distribución, una situación que ya impacta de lleno en la educación, la actividad comercial y la vida cotidiana de los vecinos.
La interrupción del servicio obligó a suspender clases en establecimientos educativos del centro de la ciudad, donde las autoridades escolares debieron retirar a los alumnos ante la imposibilidad de garantizar condiciones básicas de funcionamiento. Al mismo tiempo, comercios vinculados a la gastronomía y otras actividades también se vieron forzados a cerrar sus puertas.
La escasez del recurso esencial afecta a más de la mitad de la población local, cuyos habitantes debieron reorganizar sus rutinas para conseguir agua para cocinar, higienizarse y realizar tareas domésticas. Muchas familias recurren a la compra de agua mineral o dependen de familiares, amigos y vecinos que aún cuentan con algún nivel de abastecimiento.
Reclamos por la falta de respuestas
El concejal Adrián Duarte, del bloque Juntos Podemos, manifestó su preocupación por la ausencia de información oficial respecto al origen de la falla y los plazos estimados para restablecer el servicio.
Según explicó, durante los últimos días los representantes legislativos intentaron obtener precisiones por parte de los responsables del área de Obras y Servicios Públicos, pero no lograron acceder a información concreta. Ante esa situación, realizaron recorridas por las instalaciones afectadas para constatar el estado de la planta.
Durante una de las inspecciones se verificó que los equipos de bombeo presentaban daños mecánicos que requerían tareas de reparación. Además, se observó la colaboración de personal técnico de una empresa privada que trabajaba junto al municipio para intentar normalizar el sistema.
Soluciones parciales y agua turbia
Aunque en algunos sectores se registró el retorno parcial del suministro durante las últimas horas, vecinos reportaron que el agua llegaba con turbiedad y en condiciones que no resultaban aptas para el consumo ni para otras actividades domésticas básicas.
La falta de certezas sobre cuándo se restablecerá completamente el servicio mantiene el malestar entre los habitantes de Puerto Piray, quienes reclaman una comunicación más fluida por parte de las autoridades municipales y una solución definitiva a un problema que ya lleva siete días afectando a gran parte de la comunidad.
Mientras continúan los trabajos en la planta de bombeo, la localidad enfrenta una situación cada vez más compleja, con consecuencias directas sobre el funcionamiento de las instituciones, la economía local y la calidad de vida de cientos de familias.