La preocupación por los casos de gastroenteritis continúa en Puerto Piray, donde vecinos aseguran que numerosas familias atravesaron cuadros de diarrea y vómitos durante el último mes. En paralelo, crecen los cuestionamientos sobre la calidad del agua de red, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial que vincule ambos hechos.
Una de las situaciones que refleja la preocupación de las familias es la de una madre que debió trasladar a su hija en ambulancia hasta un centro de salud luego de que permaneciera durante tres días con vómitos y diarrea.
Ante la incertidumbre, algunos vecinos dejaron de consumir directamente el agua de la canilla y comenzaron a recurrir al agua embotellada o a hervir el agua de red antes de utilizarla para consumo. Esta alternativa, sin embargo, representa un gasto adicional para las familias y no todos los hogares pueden afrontarlo.
Los reclamos también apuntan al estado del agua que llega a las viviendas. Vecinos señalaron que en determinadas ocasiones presenta turbidez y cuestionaron las condiciones del tanque que abastece a parte de la localidad. Además, manifestaron dudas sobre las tareas de limpieza realizadas recientemente en el reservorio y consideran que deberían realizarse controles más exhaustivos.
La polémica por el estudio del agua
La situación se profundizó luego de que un estudio realizado por un profesor de la EPET 15 advirtiera que el agua analizada no cumpliría con los parámetros necesarios para ser considerada potable.
Los resultados generaron una fuerte controversia en la localidad. El exintendente Jorge Lezcano, hermano de la actual intendente Mirta Lezcano, cuestionó públicamente las conclusiones del análisis y puso en duda su validez.
Sus declaraciones provocaron críticas entre estudiantes y exestudiantes de la institución educativa, quienes expresaron su respaldo al trabajo realizado desde la escuela técnica.
Mientras continúa el debate, los vecinos reclaman que se realicen nuevos análisis oficiales y controles sobre la calidad del agua de red, además de información clara sobre las condiciones del servicio y sobre el origen de los cuadros gastrointestinales registrados en la localidad.
Por el momento, la posible relación entre el consumo de agua y los casos de gastroenteritis permanece sin confirmación oficial, por lo que se aguardan nuevos estudios y respuestas de los organismos correspondientes.