La ciudad de Eldorado atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento del médico Enzo Londero, de 86 años, y de su esposa, Olga María Rosch, de 76, quienes perdieron la vida este miércoles en un trágico siniestro vial ocurrido sobre la Ruta Nacional 12, a la altura de la localidad de Loreto.
Londero era una de las figuras más reconocidas del ámbito sanitario de la zona norte de Misiones y se desempeñaba como presidente del Sanatorio Buddenberg, institución que este jueves suspendió todas sus actividades en señal de duelo y respeto hacia la familia del profesional.
A través de un comunicado dirigido a la comunidad, el centro de salud informó que permanecerá cerrado durante toda la jornada del 18 de junio. La medida fue adoptada como muestra de acompañamiento a familiares, amigos y allegados del médico, cuya trayectoria estuvo estrechamente ligada al desarrollo de la medicina privada en Eldorado.
Según las primeras informaciones, el matrimonio viajaba a bordo de un Toyota Corolla cuando, por causas que son materia de investigación, el vehículo se despistó, cruzó de carril e impactó de manera frontal contra un camión Mercedes Benz que circulaba en sentido contrario sobre la Ruta Nacional 12.
Como consecuencia de la violencia del choque, Londero y Rosch fallecieron en el lugar. En tanto, los ocupantes del camión sufrieron lesiones de carácter leve y fueron trasladados al Hospital de San Ignacio para recibir atención médica.
La noticia generó una fuerte conmoción en la comunidad eldoradense, donde el médico era ampliamente valorado por su extensa trayectoria profesional, su compromiso con la salud pública y privada, y su permanente vínculo con generaciones de pacientes de la ciudad y la región.
Mientras avanzan las pericias judiciales para determinar las circunstancias que desencadenaron el siniestro, instituciones, colegas, pacientes y vecinos expresaron su pesar a través de mensajes de condolencias y reconocimiento hacia quien fue una de las personalidades más destacadas del ámbito médico de Eldorado.
La comunidad despide así a un referente de la salud misionera, cuya labor dejó una huella significativa en la historia sanitaria de la ciudad.