Revelan cuánto cobran los influencers gastronómicos por ir a comer y recomendar un restaurante
Una cuenta especializada en gastronomía publicó capturas de conversaciones con tres creadores de contenido y reveló cuánto cobran por reels, historias, sorteos y publicaciones colaborativas.
Cuánto cobran los influencers gastronómicos. De izquierda a derecha: BA.EAT, Panza Llena, El inglés glotón.(Captura)
¿Cuánto cobran los influencers gastronómicos por ir a comer a un restaurante y recomendarlo en redes sociales? Esa pregunta quedó en el centro de un debate luego de que la cuenta de Instagram La Chancha y los 20 (@lcyl20) difundiera capturas de conversaciones en las que distintos creadores detallan sus tarifas para realizar contenido gastronómico.
La publicación forma parte de una campaña contra los influencers, con la que la cuenta cuestiona la modalidad de los llamados "canjes" entre restaurantes e influencers. Las capturas muestran presupuestos que van desde $265.000 hasta $490.000, dependiendo del tipo de publicación, la cantidad de historias y si el contenido se realiza en colaboración con el establecimiento.
Cuánto cobran los influencers gastronómicos por un reel
Uno de los casos difundidos corresponde a Soy Lonza, cuya cuenta de Instagram es @panzallena.ba. Según la conversación publicada, el creador cobra $350.000 por un reel y ofrece un combo de reel más dos historias por $400.000.
También establece un adicional de $40.000 si el restaurante quiere publicar el video como colaboración. La propuesta incluye la publicación simultánea del contenido en cuatro plataformas: Instagram, TikTok, Facebook y YouTube.
Cuánto cobran los influencers gastronómicos por recomendar restaurantes: Panza Llena.(Captura)
Las cuentas involucradas reúnen cientos de miles de seguidores. En el caso de Soy Lonza, el presupuesto menciona más de 460.000 seguidores en Instagram, 135.000 en TikTok, 155.000 en Facebook y 15.000 en YouTube.
Otro de los presupuestos publicados corresponde a BA.EAT (@ba.eat), una cuenta de las creadoras de contenido Katia y Melisa Angielczyk, con cerca de 393.000 seguidores en Instagram. Su propuesta parte de $265.000 por un reel y una historia, mientras que el paquete con publicidad incluida asciende a $300.000.
El caso de BA.EAT incluye tres paquetes.(Captura)
La alternativa pautada, que incluye un reel colaborativo y una historia, tiene un valor de $350.000, con una parte del presupuesto destinada específicamente a publicidad.
Las tarifas incluyen historias, sorteos y publicaciones colaborativas
El tercer caso difundido corresponde a El Inglés Glotón (@elinglesgloton), cuenta del creador de contenido Joe Pars con 548 mil seguidores, que ofrece distintos paquetes para promocionar restaurantes. El precio de un reel es de $270.000, mientras que un reel acompañado por dos historias cuesta $330.000.
El presupuesto aumenta cuando se incorpora una publicación colaborativa. En ese caso, el reel cuesta $370.000, mientras que el combo con dos historias llega a $420.000.
Las propuestas de contenido de El inglés glotón.(Captura)
También aparecen opciones que incluyen sorteos. Un reel con sorteo tiene un valor de $400.000 y uno colaborativo con sorteo cuesta $450.000. La alternativa más completa, con reel colaborativo, sorteo y dos historias, alcanza los $490.000.
La propuesta también aclara que los contenidos cuentan con edición de color y equipamiento de iluminación para mejorar la calidad de las imágenes. Además, todos los paquetes incluyen TikTok como parte de la publicación.
Qué hay detrás del debate por los canjes gastronómicos
La difusión de estos presupuestos abrió una discusión sobre una práctica cada vez más habitual en las redes sociales. Para los defensores de los canjes, se trata de una forma de publicidad que permite a los restaurantes llegar a audiencias específicas y a los creadores monetizar el contenido que producen.
En los mensajes publicados los influencers presentan sus servicios como una herramienta para generar alcance, atraer clientes y dar visibilidad a los establecimientos.
La crítica de La Chancha y los 20, sin embargo, apunta precisamente al vínculo entre el pago y la recomendación. La cuenta cuestiona que el público pueda interpretar una visita como una recomendación espontánea cuando detrás existe un acuerdo comercial, además de poner en duda el alcance de los influencers como voz de autoridad.
El debate también gira alrededor de la transparencia: una parte de los usuarios considera que, si existe un pago por producir y publicar el contenido, esa relación debería quedar claramente identificada frente a la audiencia. Otros entienden que se trata simplemente de una modalidad publicitaria ya instalada y comparable con otras campañas comerciales.
La Chancha y los 20, que cuenta con cerca de 49.000 seguidores en Instagram y acaba de cumplir diez años como proyecto gastronómico de producción argentina, convirtió así una práctica habitual de las redes en una discusión sobre cuánto cuesta realmente una recomendación y qué debería saber el público antes de tomarla como una opinión independiente.