La cadena de supermercados que cerró dos sucursales por la caída de las ventas y preocupa al sector
Cerrará dos locales en un contexto de consumo retraído y costos elevados. La medida afecta a 34 trabajadores y se suma a un proceso de reducción de sucursales.

La cadena de supermercados Vea vuelve a reducir su presencia en la Argentina con el cierre de dos sucursales, una en San Juan y otra en Neuquén. La decisión responde a una combinación de factores que golpean al sector: la caída de las ventas, los costos operativos y las dificultades para renegociar los alquileres de los inmuebles comerciales.

Cierra una histórica marca de zapatos argentina después de 24 años: llegó a vender 15.000 pares por año
Los cierres alcanzan a 34 trabajadores y se suman a otras bajas de persianas que la compañía, perteneciente al grupo chileno Cencosud, concretó desde 2025 en distintas provincias. El movimiento refleja las dificultades que enfrentan las cadenas para sostener locales cuya actividad ya no alcanza para compensar los gastos de funcionamiento.
Vea cierra dos supermercados en San Juan y Neuquén
En San Juan, el supermercado ubicado en la esquina de República del Líbano y Alvear, en el departamento de Rawson, dejará de operar antes de que termine octubre. La decisión compromete 12 puestos de trabajo y ya generó preocupación entre los representantes del Sindicato Empleados de Comercio (SEC).
Según informó el gremio, la empresa inició conversaciones con el personal para analizar posibles reubicaciones en otras sucursales de Vea dentro de la provincia. Sin embargo, la alternativa no está garantizada para todos los empleados. La secretaria general del sindicato, Mirna Moral, señaló que la compañía manifestó una valoración positiva del equipo que trabaja en el local.

En Neuquén capital, el cierre está previsto para el sábado 31 de octubre y afectará a otros 22 trabajadores, con antigüedades que van de uno a veinte años. Según explicó Ramón Fernández, secretario general del Centro de Empleados de Comercio local, la empresa atribuyó la decisión principalmente a la falta de acuerdo para renovar el alquiler del inmueble, además de la caída de las ventas.
Los trabajadores habían advertido señales de alerta semanas antes, cuando notaron una reducción en la mercadería que ingresaba al depósito. De acuerdo con lo informado por fuentes gremiales, la compañía buscaría pagar el 100% de las indemnizaciones, mientras que la posibilidad de trasladar al personal a otros locales de la zona sería limitada.
La cadena ya había cerrado sucursales en otras provincias
Los nuevos cierres se incorporan a un proceso de reducción de la red comercial de Vea que se extiende por distintas regiones del país. Durante los últimos meses, la firma dejó de operar locales en Castelar, Moreno, San Pedro y La Plata, en la provincia de Buenos Aires, además de registrar cierres y recortes en Catamarca, Mendoza y Tucumán.
En San Juan, el repliegue también tiene antecedentes recientes. A fines de 2025, Cencosud cerró la sucursal de Villa Krause, donde 16 empleados salieron mediante despidos indemnizados, traslados y retiros voluntarios. En julio, además, el sindicato había informado sobre un esquema de retiros voluntarios dirigido a trabajadores con mayor antigüedad y próximos a jubilarse.
A estos movimientos se sumó el cierre del patio de comidas del supermercado de la compañía en la capital sanjuanina, una medida que derivó en la pérdida de otros 20 puestos de trabajo directos.
La sucesión de decisiones muestra que el ajuste no se limita a un establecimiento puntual. La empresa revisa la rentabilidad de sus distintas ubicaciones y reduce su presencia allí donde considera que los resultados no justifican los costos de mantener las operaciones.
Por qué Cencosud reduce su presencia en la Argentina
La caída del consumo masivo es uno de los factores que condicionan al supermercadismo argentino. Cuando los hogares reducen sus compras o priorizan productos más económicos, los comercios tienen menos margen para compensar los gastos fijos con el volumen de ventas.
A esa presión se suman los alquileres, los salarios, los servicios y la logística. En los locales que funcionan en inmuebles alquilados, la falta de acuerdo para actualizar o renovar los contratos puede convertirse en un motivo adicional para cerrar una sucursal, incluso cuando la marca mantiene actividad en la misma ciudad.
El proceso forma parte de una revisión más amplia de los negocios de Cencosud, grupo que también opera en la Argentina las cadenas Jumbo y Disco, además de Easy. La compañía viene ajustando su estructura comercial y evaluando el desempeño de sus distintos formatos en un escenario de cambios en los hábitos de consumo.
El grupo también había desistido de avanzar en la compra de los activos de Carrefour en la Argentina, una operación que finalmente no prosperó. En paralelo, en Chile impulsa Don Salva, su formato de tiendas de descuento, lanzado en mayo de 2026 y orientado a un segmento de consumo que prioriza los precios bajos.

Qué puede pasar con los trabajadores y el sector supermercadista
El impacto inmediato de los cierres se concentra en los empleados de las sucursales afectadas. En San Juan, las conversaciones para intentar reubicar al personal abren una posibilidad de continuidad laboral, aunque sin garantías. En Neuquén, la capacidad de otras tiendas para incorporar trabajadores aparece más restringida.

Cerró una histórica heladería de Buenos Aires después de 86 años: el emotivo mensaje de despedida de sus dueños
Para los consumidores, la salida de una sucursal puede significar menos alternativas de compra en determinadas zonas y la necesidad de trasladarse a otros establecimientos. El efecto dependerá de la presencia de competidores cercanos y de la disponibilidad de otros locales de la cadena.
La evolución del consumo y de los costos será determinante para el futuro de las sucursales que siguen operativas. Por ahora, los cierres de San Juan y Neuquén muestran cómo la combinación de ventas débiles, alquileres difíciles de renegociar y gastos elevados puede llevar a las cadenas a reducir su estructura, con consecuencias tanto para el empleo como para la oferta comercial en cada ciudad.
