En su segunda victoria en dos partidos dirigidos, Leonardo Ponzio vivió con intensidad el River-Independiente Rivadavia en el Monumental. El estadio lo recibió con banderas y aplausos, disfrutó de un buen primer tiempo del equipo y festejó los golazos del segundo para el 3-1. Sobre todo el segundo, por la jugada a puro toque.
El "Millo" lo ganaba ante la "Lepra" mendocina por un penal a Ángel Correa que Gonzalo Montiel cambió por gol, a los 30 minutos del primer tiempo. Y en la segunda parte llegaron dos verdaderos golazos, por sus características, y tras minutos de zozobra por el descuento de la visita.
A los nueve minutos, jugadón por el tiki tiki. Podría haber sido coronado por Thiago Almada, pero su remate fue detenido parcialmente por el arquero Nicolás Bolcato. Rebote y Tomás Galván, a la carrera, la mandó a la red. Para que lo grite Ponzio en el abrazo con Marcelo Escudero y sus colaboradores del cuerpo técnico.
A los 23 mintutos Independiente Rivadavia acortó la distancia por su goleador, el paraguayo Arce, y un par de jugadas después casi lo empata en un disparo de Luis Sequeira que impactó en el travesaño. Fue el tramo más difícil de River en el el partido, más allá de sus merecimientos para estar arriba en el marcador.
El "Millo" recobró el aplomo y a los 35 puso el 3-1 con otro gran gol. Por el remate de Galván desde la empanada del área, para colgarla del ángulo. Triunfo de River en una convincente actuación, que le permite recuperarse en la tabla de la Zona B del Clausura, ahora en el noveno puesto, con el mismo puntaje que Atlético Tucumán que es el último que entra a los playoffs.