En medio de la polémica por la prohibición del ingreso de insignias políticas al partido entre Argentina e Inglaterra -específicamente referida a las Islas Malvinas- y luego de que se repitiera hasta el cansancio que el cruce de este miércoles era solo deportivo, algunos de los jugadores sorprendieron al alzar la voz con una frase contundente.
Tras el agónico triunfo de Argentina por 2 a 1, resultado que logró dar vuelta en los minutos finales del encuentro, los jugadores se quedaron festejando en el campo de juego. Enseguida hubo una bandera que llamó la atención: blanca con letras negras rezaba "Las Malvinas son argentinas".
Si bien la televisión no la mostró, se viralizó un video en que se ve con claridad como Giovani Lo Celso abre el "trapo" y muestra la frase, que ya forma parte de nuestra historia, al público que se no se movía de las tribunas. También hubo una captura que muestra a Lo Celso junto a Lisandro Martínez sosteniendo la bandera.
En la previa, desde el cuerpo técnico e incluso los propios jugadores insistieron en que se trataba de un partido de fútbol y nada más, pero sacar a relucir esta bandera y el mensaje da muestra que hay ciertos asuntos que están en el ADN argentino, más allá de todo corrección política.
La prohibición sobre Malvinas en la previa del partido
Antes del comienzo del Mundial, la FIFA difundió el Código de Conducta de Estadio, donde detalló qué elementos no pueden ingresar a las canchas. Allí se especifica: "Cualquier material, incluyendo pero no limitado a pancartas, banderas, volantes, prendas de vestir y otros artículos relacionados, que sean de naturaleza política, ofensiva y/o discriminatoria, que contengan palabras, símbolos o cualquier otro atributo dirigido a la discriminación de cualquier tipo contra un país…".
Un caso que reflejó la aplicación de esa normativa fue el de Tato, un simpatizante argentino que desde Sudáfrica 2010 recorre los Mundiales con un bombo decorado con la silueta de las Islas Malvinas y la inscripción "Malvinas Argentinas".
En el debut de la Scaloneta frente a Argelia, la FIFA cuestionó el ingreso del instrumento, aunque finalmente pudo utilizarlo. Sin embargo, para el siguiente compromiso, ante Austria, la autorización fue rechazada y, al intentar entrar igualmente con el bombo, la Policía de Dallas se lo secuestró de manera preventiva, aunque más tarde se lo devolvió.
La autorización para ingresar bombos, banderas y otros elementos requiere un procedimiento previo ante la FIFA. Los interesados deben enviar un correo electrónico con fotografías, medidas y una descripción del objeto, para luego recibir una respuesta oficial que apruebe o rechace el pe