De bañarlo de bebé a enfrentarse en la final del Mundial: la historia de Lionel Messi con Lamine Yamal
El capitán argentino y la estrella española están unidos desde hace casi 20 años. Ahora, se verán las caras en la final de la Copa del Mundo.


El domingo se jugará la final de la Copa del Mundo 2026 con Argentina y España como protagonistas, dos selecciones que tendrían que haberse visto las caras en marzo durante la Finalissima pero el destino quiso que sea recién en la cita máxima del fútbol. Además de los paralelismos que existen entre ambos equipos, hay un hilo conductor que une a los dos países de manera tan insólita como extraordinaria: la relación de Lionel Messi con Lamine Yamal.
Aunque nunca estuvieron en el mismo equipo y jamás se enfrentaron en un campo de juego, ambas estrellas están relacionadas desde que eran chicos. La Pulga, ídolo absoluto del Barcelona, compartió con el español una campañas fotográficas en donde lo tuvo que bañar, una especie de "bautismo" que adelantó al quién en el futuro estaría catalogado como su "sucesor".


El Barcelona tuvo durante muchos años a UNICEF como uno de sus principales sponsors, lo que les permitió colaborar mutuamente con fines benéficos. Bajo este contexto, en 2007 se llevó a cabo un calendario solidario con jugadores del plantel profesional en compañía de niños.
Al rosarino, que tenía 20 años, le tocó ser el compañero de un Yamal de apenas cinco meses de vida: "Lamine era muy simpático. Se ganó a Messi en dos sonrisas", confesó en una ocasión el fotógrafo del evento, Joan Monfort.
En la misma línea, reveló que la foto fue difícil de realizar producto de la timidez del "10" argentino, pero que pudo llevarse a cabo sin problemas: "Es muy profesional y lo puso fácil. Estaba tranquilo, paciente, alegre. Tomar al niño no era su especialidad, pero lo hizo muy bien".


Por supuesto, las décadas pasaron y ese bebé que no tenía ni un año de vida creció y se convirtió en uno de los mejores del mundo. Para muchos, gracias a su pierna izquierda y la rebeldía que tiene para afrontar cada desafío, será el sucesor de Messi en un fútbol donde los protagonistas hablan más de lo que juegan.
Aunque el tiempo dirá cuál es el lugar que ocupará Lamine en el deporte moderno, hay una certeza en la actualidad: ambos se verán las caras en la final del Mundial.
Por un lado, un joven de 19 años que buscará quedar en la historia grande ganando un título que muchos buscan y pocos consiguen. Por el otro, un hombre de 39 años que intentará sortear al destino para entregarle otra alegría a su país.