Los videos y chats que exponen la trama detrás del femicidio de Agostina Vega
La red de versiones cruzadas entre el acusado y las pruebas de la fiscalía que revelan contradicciones en el asesinato de la adolescente de 14 años.


A dos semanas de la desaparición de Agostina Vega y a una de que sus restos fueran hallados en barrio Ampliación Ferreyra, la investigación judicial se concentra en desmantelar el complejo entramado de mentiras tejido por el principal acusado, Claudio Barrelier.

La causa, liderada por el fiscal Raúl Garzón, avanzó sobre una serie de coartadas y testimonios contradictorios que inicialmente intentaron desviar la atención de la vivienda de barrio Cofico, donde se presume que ocurrió el ataque.
La prueba más contundente es un video de seguridad que muestra a Barrelier ingresando a su casa de calle Juan del Campillo 878 junto a una adolescente la noche del 23 de mayo. Durante días, el imputado y su madre sostuvieron que la menor de las imágenes era su propia hija de 11 años y no Agostina.
AGOSTINA VEGA: SE CONFIRMÓ QUE EL DETENIDO TRANSPORTABA BOLSAS pic.twitter.com/ai96sjfbH9
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) May 30, 2026
Sin embargo, Melisa Heredia, madre de la víctima, reconoció la vestimenta de su hija: un buzo bordó con letras verdes. Con esta firmeza, Barrelier admitió que efectivamente se trataba de Agostina, provocando incluso la renuncia de su abogado defensor.
“Él está detenido porque tenía que haber un detenido”, llegó a declarar la madre de Barrelier antes de que las pruebas biológicas y fílmicas cercaran definitivamente a su hijo.
Desde el primer momento, Barrelier introdujo en el relato la existencia de un Volkswagen Gol rojo. Aseguraba que, posterior a un breve encuentro, la niña se subió voluntariamente a ese vehículo para encontrarse con un amigo llamado “Franco”.
La Fiscalía descartó rápidamente esta versión tras comprobar que el tal "Franco" estaba preso y que ninguna cámara de la zona registró el paso de dicho auto. Por el contrario, se probó que el acusado utilizó un Ford Ka negro prestado para trasladar los restos, vehículo que fue lavado meticulosamente antes de ser peritado.

Las comunicaciones también expusieron versiones cruzadas. Agostina envió un audio a sus amigas diciendo que iba a buscar una “sorpresa” para su mamá. No obstante, cuando Melisa le escribió esa madrugada preguntando por su hija, Barrelier le mintió diciendo que la nena solo le había pedido ayuda para ir a ver a un amigo.
“Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”, fue uno de los mensajes anónimos que recibió la familia mientras la buscaba. La Justicia investiga si estos audios pertenecen al círculo íntimo del detenido, buscando determinar el grado de complicidad en el femicidio.
La detención de Osvaldo Fassetta, amigo de Barrelier que vivía en la misma propiedad, sumó otra arista a indagar. Fassetta aseguró no haber escuchado nada extraño, pese a que Barrelier solía poner música a volumen muy alto para tapar ruidos.


Sin embargo, una contradicción lo dejó bajo la lupa: admitió que al regresar a su cuarto notó que su propio acolchado había sido cambiado, pero no denunció el hecho. El fiscal Garzón mantiene el secreto de sumario mientras analiza si estas versiones cruzadas intentaban encubrir una red de violencia sistemática en la "casa del horror" de Cofico.