Quién es el segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega y por qué lo investigan
El fiscal Raúl Garzón ordenó capturar a una persona, que tiene un vínculo con Claudio Barellier a través del fútbol y vivió con él en la casa de barrio Cofico.


El fiscal Raúl Garzón ordenó capturar a Osvaldo Fassetta, el segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega. Se lo acusa de encubrimiento agravado y vivía en la casa del crimen.

Para la Justicia de Córdoba, Fassetta no es un extraño en la trama del asesinato que conmociona a la provincia. El hombre fue capturado este jueves 4 de junio por la tarde bajo la imputación inicial de encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género.

La fiscalía sospecha que el imputado se encontraba en la casa de calle Del Campillo al 800 al momento del ataque. Según voceros del caso, el hombre “no puede no haber escuchado” lo que sucedía en el domicilio ocupado por Claudio Barrelier.
Fassetta y Barrelier se conocieron hace unos 10 meses en la cancha, por ser ambos simpatizantes de Instituto. Mantenían una amistad “pseudodeportiva”, según su abogado, Eduardo Medina Allende, en diálogo con La Voz.

Hacía apenas 25 días que el ahora detenido se había mudado a una habitación en la casa donde ocurrió el crimen. Su defensa sostiene que vivía allí “de favor” y no pagaba alquiler tras haber tenido conflictos en su propio hogar.
"Mi cliente no tiene antecedentes penales de ningún tipo", remarcó Medina Allende. Además, aclaró que, aunque Fassetta conoce a miembros de la barra brava por ir al estadio, no forma parte de dicha organización.
Uno de los puntos de la investigación gira en torno a comunicaciones telefónicas. La madre de Agostina habría recibido llamados de un número desconocido donde un hombre le decía: "Quedate tranquila, te la tenemos dormidita".

La abuela de la víctima afirmó que la madre reconoció la voz de Fassetta en esos contactos. No obstante, el acusado niega haber realizado cualquier comunicación de ese tenor y entregó su teléfono y claves a la policía para demostrarlo.
La defensa de Fassetta sostiene que el hombre estuvo trabajando en un kiosco de la calle Alem durante la noche del crimen. Aseguran que existen grabaciones de una panadería vecina que podrían confirmar sus movimientos.
"Él acompañó a la mamá de Agostina a realizar la denuncia", explicó el letrado, argumentando que su cliente colaboró en la búsqueda. Sin embargo, la fiscalía investiga si esta actitud fue en realidad una maniobra de distracción para desviar el foco de la casa de calle Campillo.

Fassetta, quien ya fue trasladado a la cárcel de Bouwer, denunció a través de su abogado haber recibido “presión psicológica y golpes” por parte de la policía durante un interrogatorio de 20 horas antes de ser formalmente imputado.