El orgullo del entrenador de Shamal: el "héroe de cuatro patas" que halló a Esmeralda en Córdoba
La localización con vida de Esmeralda, la niña de 2 años que mantuvo en vilo al Valle de Punilla, no fue obra del azar. Fue el resultado de la precisión de un ovejero gris especializado en búsqueda de personas.
El aporte del can en el caso de Esmeralda.(Captura de pantalla El Doce.)
El hallazgo con vida de Esmeralda, la niña de 2 años que mantuvo en vilo al Valle de Punilla, no fue obra del azar. Parte del resultado fue gracias a la precisión de Shamal, unovejero gris especializado en búsqueda de personas que demostró por qué es considerado un activo de elite en la provincia de Córdoba.
Genética de elite y una efectividad del 100% de Shamal
Gerardo Brito, adiestrador y guía del can, explicó, en diálogo con El Doce, que su compañero posee una carga genética superior, diseñada específicamente para rastreos de alta complejidad. Esta preparación técnica le permitió mantener una concentración absoluta durante el operativo en Cosquín.
Gerardo Brito.(Captura de pantalla El Doce.)
De esta manera, logró reconstruir el recorrido exacto de la menor: desde el "punto cero" en su hogar hasta una zona de pastizales a 437 metros de distancia.
El método científico: "Saturación" y "cono de olor"
A diferencia de otros rastreos, eltrabajo de Shamal se destacó por su rigor profesional:
Saturación de olor: se inicia el proceso mediante una prenda de la niña resguardada herméticamente, permitiendo al perro identificar partículas invisibles.
Detección aérea: Shamal no solo sigue rastros al ras del suelo; tiene la capacidad de detectar un "cono de olor" de hasta un metro de altura, técnica vital para marcar los puntos de permanencia de la menor en campo abierto.
"El 95% del trabajo lo pone el perro": dijo el entrenador de Shamal
A pesar del despliegue de la Policía, el Departamento de Unidades de Alto Riesgo (Duar) y Bomberos, Brito fue contundente: "El 95 por ciento del trabajo lo pone el perro". Para el entrenador, el instinto y el entrenamiento de Shamal fueron la llave que resolvió el misterio en tiempo récord.
Tras el éxito del operativo, la frialdad técnica dio paso a la emoción pura. Lejos de las cámaras, Brito premió a su compañero con besos en la nariz, un gesto que resume el vínculo de este binomio de búsqueda. Para el equipo, el mayor logro no es la fama, sino haber aportado esperanza ante la angustia de una desaparición en la comunidad cordobesa.