Logo Vía País

Ciudad a ciudad, Argentina en red

| sábado, 22 de agosto de 2026

InstagramXFacebook
  • Inicio
  • Córdoba
  • Rosario
  • CABA
    • Vía Carlos Paz
    • Vía Arroyito
    • Vía Tandil
    • Vía Tres Arroyos
    • Vía Punta Alta
    • Vía Jujuy
    • Vía Tucumán
    • Vía Catamarca
    • Vía Posadas
    • Vía Eldorado
    • Vía Iguazú
    • Vía Oberá
    • Vía Santa Fe
    • Vía Rafaela
    • Vía Paraná
    • Vía Concordia
    • Vía Gualeguaychú
    • Vía Mendoza
    • Vía Ushuaia
    • Vía Malvinas
    • Últimas Noticias
    • Política
    • Economía
    • Información General
    • Entretenimiento
    • Deportes
    • Vida
  • Vía País
  • Vía Urbano
  • Vía Streaming
  • Vía Gourmet
  • Vía Libre
  • Rumbos
  • Estilo
  • Inicio
  • Córdoba
  • Rosario
  • Centro
    • Vía Carlos Paz
    • Vía Arroyito
    • Vía Tandil
    • Vía Tres Arroyos
    • Vía Punta Alta
  • Norte
    • Vía Jujuy
    • Vía Tucumán
    • Vía Catamarca
  • Litoral
    • Vía Posadas
    • Vía Eldorado
    • Vía Iguazú
    • Vía Oberá
    • Vía Santa Fe
    • Vía Rafaela
    • Vía Paraná
    • Vía Concordia
    • Vía Gualeguaychú
  • Cuyo
    • Vía Mendoza
  • Patagonia
    • Vía Ushuaia
    • Vía Malvinas
  • Secciones
    • Últimas Noticias
    • Política
    • Economía
    • Información General
    • Entretenimiento
    • Deportes
Vía Córdoba / Guerra de Malvinas

Malvinas en primera persona: la vivencia del cordobés Miguel Margara en las Islas

A 43 años de regresar de la guerra, el excombatiente compartió su experiencia, pesares y aprendizajes.

Malvinas en primera persona: la vivencia del cordobés Miguel Margara en las Islas
(51)
autor avatarRocío LedesmaSeguinos enGoogle
22 de junio de 2025, 11:25
Logo Vía País
  • Inicio
  • Córdoba
  • Rosario
  • CABA
Centro
  • Vía Carlos Paz
  • Vía Arroyito
  • Vía Tandil
  • Vía Tres Arroyos
  • Vía Punta Alta
Norte
  • Vía Jujuy
  • Vía Tucumán
  • Vía Catamarca
Cuyo
  • Vía Mendoza
Litoral
  • Vía Posadas
  • Vía Eldorado
  • Vía Iguazú
  • Vía Oberá
  • Vía Santa Fe
  • Vía Rafaela
  • Vía Paraná
  • Vía Concordia
  • Vía Gualeguaychú
Patagonia
  • Vía Ushuaia

Secciones

  • Últimas noticias
  • Política
  • Economía
  • Información General
  • Entretenimiento
  • Deportes
  • Estilo
  • Vida

Vías Temáticos

  • Vía Urbano
  • Vía Streaming
  • Vía Gourmet
  • Vía Libre
  • Rumbos
  • Términos y condiciones
  • Políticas de privacidad
  • Contacto comercial
  • Acerca de
  • Staff
  • Bases y condiciones de sorteos y concursos en viapais.com.ar
  • Comercializadora de Medios del Interior S.A.
  • 30-70746725-4
  • Av. Colonia 170, C1437JND CABA
  • Edición N° 3620
  • Todos los derechos reservados © 2016-2026
Logo grupo clarínLogo CMI medios regionales
  • Clarín
  • TN
  • El Trece TV
  • Mitre
  • La 100
  • Ciudad
  • Cienradios
  • TyC Sports
  • La Voz del Interior
  • Rumbos
Compartir en Facebook
Compartir en WhatsApp
Compartir en X

A punto de cumplir 70 años, Miguel Ángel Margara, exconscripto de la Guerra de Malvinas, revivió su experiencia en las islas, y cómo fue su regreso de aquel conflicto que marcó su vida. A 43 años de volver a Argentina, el cordobés brindó una perspectiva cruda y profunda sobre la guerra, el hambre, el frío y la resiliencia humana frente a la adversidad.

La historia de Margara comenzó en febrero de 1982, cuando se incorporó al ejército con 26 años. Durante un tiempo, había solicitado prórrogas universitarias, y su llamado al servicio militar obligatorio llegó cuando estas se vencieron.

Su edad, mayor que la de la mayoría de los soldados, que rondaban los 18 o 19 años, le otorgó una madurez particular y lo ayudó a enfrentar el día a día, según reveló a Vía Córdoba.

MALVINAS: EL IMPACTO DE SABER QUE IBAN A LA GUERRA

En el servicio militar obligatorio, el entrenamiento inicial incluyó prácticas básicas y un interrogatorio con “picana eléctrica” para evaluar la capacidad de los soldados de no revelar información bajo presión. Tras pasar esta prueba, Margara fue asignado a la oficina del mayor en la Compañía de Ingenieros 9.

En los primeros días de marzo, de 240 soldados incorporados, 80 fueron seleccionados para un entrenamiento intensivo. Se rumoreaba que tropas chilenas habían tomado estancias en el sur y la misión era “desocupar esas estancias en territorio argentina de la invasión chilena”. En ese momento, el mayor, Minorini Lima, le dijo a Margara una frase premonitoria: “Miguel Margarita, mire, usted, soldado, no se va a olvidar nunca de lo que va a vivir”.

La incertidumbre se disipó el 2 de abril. Tras un viaje en camiones a Comodoro Rivadavia y una noche de espera, llegaron al aeropuerto. Allí, el Capitán Medina les reveló el verdadero destino: “Chicos, se los tengo que decir... Vamos a recuperar las Islas Malvinas”. El impacto fue enorme, relató Margara.

Malvinas en primera persona

LA LLEGADA A MALVINAS: FRÍO, HAMBRE Y DESOLACIÓN

Volaron en aviones comerciales y al llegar a Malvinas, fueron trasladados en helicóptero al rompehielos Almirante Irízar. Fue en ese traslado que Margara vio el cajón con la bandera que traía “el primer caído de Malvina, que era el capitán Giachino”, según contó.

El 3 de abril, la compañía se embarcó en el buque mercante Isla de los Estados, navegando por tres días hasta llegar a Bahía Fox, su destino final. La vida en las islas fue de una dureza extrema, de acuerdo a lo explicado por el excombatiente.

El rosario que acompaño a Margara en el conflicto. (Pedro Castillo / La Voz)
El rosario que acompaño a Margara en el conflicto. (Pedro Castillo / La Voz) (51)

Los soldados debían cavar sus propios pozos para vivir, expuestos al viento, la lluvia y la nieve. La alimentación era precaria; las ovejas fueron su salvación ante la falta de provisiones. Margara describió la carne de oveja como “algo durísimo, frío” y el mate cocido como su único desayuno. “El hambre... La desesperación por comer era constante. Murieron cinco chicos por comer ovejas podridas”, recordó.

Margara relató una de las anécdotas más impactantes sobre la desesperación por la comida. En un ataque aéreo, él y un compañero, Silvio, corrieron hacia la casa del mayor, el supuesto blanco de los ataques. El objetivo era claro: robarle queso y dulce de batata. Otro compañero había revelado que el superior guardaba grandes cantidades de alimento. Lograron sacar el botín, esconderlo, y consumirlo esa misma noche.

La compañía de Margara sufrió intensos bombardeos navales y aéreos, aunque no combates de infantería directos como en Darwin. Las condiciones eran lamentables: vivían en pozos de tierra, mientras los oficiales disfrutaban de casas, comida y baños. La falta de equipamiento adecuado también era un problema. “Mi fal no anduvo” contó Margara, y a veces solo contaba con “el rosario, el sable y bayoneta” para defenderse.

Malvinas: frío, hambre y desolación

UN DIARIO DE GUERRA COMO REFUGIO EN MEDIO DE LA GUERRA

Durante el conflicto, Margara comenzó a escribir un diario. Inicialmente, era un registro de sus propias sensaciones, pero más tarde, se convirtió en un “corresponsal” para sus compañeros, quienes le contaban sus vivencias y quejas.

Las cartas a su familia también fueron un refugio para Margara. (Pedro Castillo / La Voz)
Las cartas a su familia también fueron un refugio para Margara. (Pedro Castillo / La Voz) (51)

Este diario, un valioso testimonio de la vida de un grupo de soldados, le fue confiscado por un oficial inglés al ser tomados prisioneros. Margara se acercó al oficial para reclamarlo, pero este le respondió en castellano: “Yo no le puedo dejar pasar esta documentación porque puede tergiversar nuestros éxitos militares”.

Malvinas: el diario de guerra

EL ALIVIO DE SER PRISIONERO Y LAS ENSEÑANZAS DE MALVINAS

La rendición, en la madrugada del 14 o 15 de junio, significó un “cierto alivio” a pesar de la bronca, sostuvo Margara. Las condiciones como prisioneros fueron mejores: recibieron comida cada 12 horas y fueron alojados en camarotes cálidos en el buque Norland que los trasladó a Puerto Madryn. Al regresar al continente, les dieron “comida con suero” que les hizo hincharse, con el propósito de disimular el deterioro físico.

Hace 43 años, Miguel regresaba de la guerra.
Hace 43 años, Miguel regresaba de la guerra. (51)

Miguel Margara retomó sus estudios, se recibió de ingeniero y hace más de 30 años que enseña en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Nombró a sus hijas Lucía Malvina y Marina Soledad en honor a las Islas.

“Antes, Malvinas eran dos pequeñitas islas y hoy, son gran parte de mi vida”, dijo. “Malvinas es un reservorio de recuerdos y un reservorio de valores”, agregó. A diario, enseña a sus alumnos sobre la importancia de la humildad, el compañerismo, la empatía y la solidaridad. “Son valores que se forjan en la adversidad”, concluyó.

Las enseñanzas de Malvinas

Temas Relacionados

  • Historias de vida
  • Guerra de Malvinas
  • Veteranos de Malvinas
Compartir en Facebook
Compartir en WhatsApp
Compartir en X
MÁS VISTO
Se supo qué pasó con el bebé cambiado
policiales

Giro en el caso del "bebé cambiado": se supo cuál fue el error y todo quedó aclaradoGiro en el caso del "bebé cambiado": las pruebas de ADN son correctas y el error estuvo en las ecografías

El reclamo de los trabajadores por el cierre de la fábrica en Córdoba.
vía córdoba

Cerró una histórica fábrica en Córdoba y hay familias en la calleCerró una histórica fábrica en Córdoba y hay familias en la calle

La causa por el femicidio de Agostina Vega tiene seis personas detenidas.
vía córdoba

La dura jugada de Ludmila que paraliza la causa Agostina VegaLa nueva decisión de Ludmila, una de las detenidas por el caso Agostina Vega

La extraña uña gigante aparece en el capítulo 6 de “Moria” y se convierte en uno de los símbolos más llamativos de la serie.
vía streaming

Qué significa la misteriosa uña gigante que aparece en “Moria”, la serie de Netflix

Múltiples oportunidades de trabajo en el rubro gastronómico.
vía córdoba

Un reconocido restaurante ofrece trabajo en Córdoba: cuáles son los puestos y los requisitos