El extraño movimiento de Luciana Barrios antes de desaparecer en Colonia Caroya
Un giro inesperado en la rutina diaria de la adolescente de 15 años dejó a toda una comunidad en vilo. La palabra de su abogado desde la puerta del colegio.


La desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón escaló a una emergencia nacional. Este martes 9 de junio, el Ministerio de Seguridad de la Nación activó la Alerta Sofía, un protocolo de búsqueda inmediata para casos de "Alto Riesgo Inminente" que moviliza a todas las fuerzas del país.

Luciana fue vista por última vez el lunes 8 de junio a las 12, al salir del Colegio Bonoris en Colonia Caroya. A partir de allí, el rastro de la adolescente de 15 años se volvió un enigma que el fiscal Guillermo Monti intenta resolver bajo secreto de sumario.

En medio de la angustia, el abogado de la familia, Luis Gutiérrez aportó declaraciones fundamentales tras analizar los testimonios del entorno escolar. Según el letrado, existe un movimiento extraño en los minutos finales antes de que se perdiera el contacto con la joven.
Gutiérrez reveló un dato que no se conocía: aunque Luciana salió del colegio a las 12 como correspondía, habría realizado una acción inesperada. "Salió para esperarla (a su madre), volvió al baño y ese es el último movimiento que se detectó", detalló el abogado.
Posteriormente, una amiga del colegio relató que la vio en una parada de colectivo. Este hecho resulta contradictorio para la familia, ya que Luciana vive en la zona rural de Los Molles, un sector donde “ningún colectivo llega”, según explicó el propio Gutiérrez.
“Siempre la buscaba la mamá o alguien del grupo familiar”, enfatizó el abogado, subrayando que la joven tenía una relación excelente y era “muy apegada” a su madre. El quiebre de esta rutina diaria es lo que más preocupa a los investigadores en estas horas.

Otro punto crítico es el rastro tecnológico. El abogado confirmó que la comunicación se cortó de inmediato: "Salió del colegio y su celular se apagó". Sin embargo, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, indicó que el dispositivo emitió una señal por última vez el lunes por la tarde.

Actualmente, la Policía Judicial analiza minuciosamente la computadora personal de Luciana para detectar cualquier actividad en redes sociales que pueda dar una pista. “Lamentablemente no tenemos novedades, todos estamos muy preocupados”, manifestó Gutiérrez.
El operativo en el norte cordobés es masivo. Incluye a más de 200 efectivos, canes especializados, drones, personal del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (Duar) y un helicóptero que sobrevuela la región. El radio de búsqueda se ha extendido incluso hasta los 200 kilómetros de forma preventiva.
La celeridad del despliegue responde también a la sensibilidad que atraviesa la provincia producto del reciente caso de Agostina Vega. "Estamos trabajando al calor del trauma que vive la sociedad cordobesa", admitió el ministro Quinteros durante la supervisión de las tareas.
Luciana es de contextura delgada, mide 1,60 metros, tiene tez trigueña y cabello largo negro. Vestía un jean azul, buzo azul marino y zapatillas blancas con detalles verdes al momento de su desaparición.

Desde los organismos oficiales se solicita la máxima colaboración ciudadana. Ante cualquier dato, comunicarse de forma anónima a la Línea 134 (Nación), al 911 o a la Comisaría de Colonia Caroya al teléfono 3513951364.