La escalofriante teoría sobre la violencia de Claudio Barrelier contra Agostina Vega
La abogada Fernanda Alaniz aseguró que Claudio Barrelier actuó con una furia que excede el crimen y utilizó un engaño siniestro para atraer a la adolescente a su casa.
Estremecedora hipótesis sobre el crimen que tiene como principal acusado a Claudio Barrelier.(Collage Vía País.)
El femicidio de Agostina Vega incorporó una escalofriante teoría que estremece a la opinión pública en Córdoba. Según la abogada Fernanda Alaniz, representante del padre de la víctima, Gabriel Vega, el asesinato no fue solo un ataque para ocultar un abuso sexual previo.
El principal acusado actuó con un “ensañamiento extremo” y una “furia”, según dijo a Mariela Lencina. Con sus palabras, buscó evidenciar un acto de odio profundo hacia la menor. Esta teoría se aleja de la figura técnica del homicidio criminis causa para centrarse en la perversidad manifiesta del atacante.
Alaniz sostiene que este nivel de violencia no puede explicarse simplemente como un intento de impunidad. Definió a Barrelier y a su entorno cercano como personas “malas, macabras y siniestras” que destruyeron una vida inocente.
El engaño del “regalo”
El principal acusado habría utilizado una maniobra premeditada para romper la guardia de la adolescente de 14 años antes del cautiverio. Según la reconstrucción, Barrelier llevó a Agostina a la vivienda de barrio Cofico bajo una falsa promesa.
Se complejiza la situación de Claudio Barrelier.(Redes sociales.)
La nena ingresó al domicilio engañada con la excusa de que el hombre le prepararía un regalo especial para su madre. Para la querella, este nivel de manipulación demuestra que el asesino planeó el encuentro con fines oscuros.
“La llevó engañada para menoscabar su integridad y acto seguido procedió a acabar con su vida”, sentenció Alaniz sobre el inicio del horror. Este engaño inicial es una de las piezas clave para entender el perfil delictivo del imputado.
Un mensaje de odio al entorno
Alaniz intuyó que el agresor buscó herir directamente a quienes tenían a Agostina a su cargo en ese momento. Siente que el ataque fue una forma de venganza o “ajuste de cuentas” contra el entorno materno de la adolescente.
“Yo siento que estaba ensañado con la persona que tenía a Agostina a cargo”, explicó la letrada sobre su percepción del móvil del crimen. Esta furia se tradujo en un calvario de 36 horas dentro de una habitación que la querella define como catastrófica.
La casa de Claudio Barrelier.(Collage Vía País-La Voz.)
Para Alaniz, el hecho de que Barrelier haya intentado señalar a otros durante sus declaraciones es una muestra de su cinismo. “Él advierte que acá podía pasar algo y no lo escucharon”, relató la abogada sobre la postura del imputado.
Pruebas de una conducta siniestra
Un dato que refuerza este perfil psicológico es el uso del teléfono de la víctima después de que se produjera el asesinato. La querella tiene la certeza de que Barrelier manipuló el dispositivo móvil luego de la muerte.
"QUE CAIGAN TODOS" ⚖️
La abogada del padre de Agostina Vega, Gabriel, reclamó justicia por la adolescente asesinada.
Se sospecha que el asesino utilizó el teléfono de Agostina para borrar evidencia o enviar mensajes que desviaran la investigación inicial. Esta acción se suma al misterio de una cámara encontrada en el cuarto, la cual carecía de tarjeta de memoria.
“Tenemos la certeza de que lo utilizó post-mortem también al dispositivo Barrelier”, afirmó Alaniz ante los medios locales. El dispositivo físico aún no fue sido hallado por las autoridades, lo que agiganta las dudas sobre el encubrimiento.
El pedido de prisión perpetua
Ante estos elementos, la representación de Gabriel fue tajante respecto a la condena que esperan para el único acusado del femicidio. Consideran que “justicia es perpetua” y que no debe haber ningún tipo de beneficio para el atacante.
Además, exigió que el castigo alcance a quienes guardaron un silencio cómplice mientras ocurría el ataque en la casa. Para la abogada, los que estaban allí “saben muy bien los detalles” y deben rendir cuentas.
A dos meses del crimen, el dolor sigue intacto en una familia que hoy se siente mutilada por la pérdida. Para Alaniz, Barrelier no solo mató a una niña, sino que “arruinó un montón de vidas” con su acto de odio.