El crimen de Lidia del Valle Cabrera (65) el pasado domingo despertó una serie de interrogantes y a medida que pasaron los días se fueron conociendo nuevos detalles como las denuncias previas que había realizado la mujer y que fueron desoídas. Además, también se dieron detalles de las razones por la que los dos sujetos acusados del asesinato (ambos padre e hijo) estaban en situación pasiva.
La primera en brindar precisiones fue Patricia De Piante, presidenta del Centro Vecinal, quien aseguró a Cadena 3 que “hubo varias presentaciones, incluso en el Polo de la Mujer, pero dijeron que no era un caso de violencia de género”.
“Cuando me enteré de la situación hace más de un año, le indiqué a Yanina que denunciara y le expliqué lo que tenía que hacer. Este año ella habló con el jefe de Policía de nuestra zona, y el subcomisario elevó un informe, acompañado de todas las denuncias de Yanina”, indicó la mujer, quien también detalló que los sospechosos en algunas ocasiones disparaban al aire a modo de festejo.
“La Justicia no hizo nada. Es evidente que algo frenaba esta causa”, conjeturó De Piante.
Una de las últimas denuncias fue realizada en noviembre pasado. Previamente habían llamado a la Policía y el móvil que arribó al lugar debió trasladarlas a realizar la denuncia ya que uno de los sujetos “las insultaba frente a la Policía”.
“Tras la denuncia al Polo, me comuniqué por mail con una persona de un conversatorio que tuve sobre violencia de género, que se ofreció a ayudarme. Los vecinos están indignados, quieren hacer justicia por mano propia”, agregó la presidenta del Centro Vecinal.
Expolicías
Por otra parte, lo primero que se conoció de los imputados es que ambos eran miembros de la Policía de Córdoba. La titular del Tribunal de Conducta Policial, Ana Becerra, aclaró a esa misma emisora que el padre y el hijo ya no pertenecen a la Fuerza. El padre, Roque Bonaldi, fue expulsado el 25 de junio de 1998, hace 22 años. Mientras que el hijo, Leonel Bonaldi Reyes, no superó las pruebas de ingreso.
“Quien esta sindicado como el autor material, que seria el padre, fue cesanteado el 25 de junio de 1998. Hace 22 años que no pertenece a la Fuerza. Con respecto a su hijo fue dado de baja por no confirmación porque no superó la prueba de ingreso hace 2 años”, aseguró Becerra.
A estos dos se les suma otra hija, hermana de Leonel, quien cumple tareas administrativas sin arma reglamentaria por una denuncia.
“Antonela, su hija, fue denunciada. Al Tribunal llegó un informe por lo que se inició una investigación y se la puso en pasivo. Por eso, está en tareas no operativas desde el 17 de diciembre de 2019”, especificó la titular del Tribunal de Conducta.
Los agresores continúan detenidos y están imputados -por el momento- por homicidio simple.
