Denuncian en Córdoba una polémica práctica que cobra hasta $1 millón por prometer cambiar la homosexualidad
Una investigación expuso cómo una organización religiosa ofrece programas presenciales y virtuales para personas que buscan dejar de sentir atracción por otras de su mismo sexo.

En Córdoba continúan funcionando propuestas que buscan modificar o eliminar la atracción hacia personas del mismo sexo, pese a que organismos científicos y de derechos humanos advierten que la orientación sexual no es una enfermedad ni puede ser modificada mediante este tipo de intervenciones.

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Una investigación periodística de La Voz identificó organizaciones que, bajo estructuras religiosas o asociaciones formalmente constituidas, ofrecen programas de lo que denominan “restauración” espiritual.
Uno de los casos relevados es el del Ministerio de Restauración, una asociación civil fundada por Mauricio y Daniela Montión e integrante de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera).

De acuerdo con la investigación, la entidad organiza actividades destinadas a personas que consideran indeseada su atracción hacia el mismo sexo y también comercializa material bibliográfico en dólares, incluido contenido dirigido a profesionales de la psicología.
Cuánto cuestan las polémicas propuestas para "curar" la homosexualidad
El aspecto económico aparece como uno de los elementos centrales de estas actividades. Según los datos publicados, el retiro presencial dura seis días y se realiza en las Sierras de Córdoba. El costo informado para participar oscila entre $850.000 y $1 millón, mientras que la modalidad virtual tiene un valor de $200.000 para residentes argentinos y 150 dólares para extranjeros.

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Tomás Misael Peralta Montoya, un estudiante de cine de 28 años que participó de la versión virtual durante la pandemia, cuestionó duramente la experiencia y la calificó como una “estafa económica”.
Según su testimonio a La Voz, el programa incluía clases grabadas, tareas y relatos personales. Aseguró que detrás de un discurso presentado inicialmente de manera amable encontró contenidos que, desde su perspectiva, resultaban opresivos.

Qué respondió la organización por sus polémicas prácticas
Consultados por La Voz, los responsables del Ministerio de Restauración negaron promover o realizar terapias de conversión. En un descargo escrito, sostuvieron que sus actividades se encuentran vinculadas con las libertades constitucionales de culto y asociación.
Sin embargo, la investigación periodística registró expresiones públicas de la organización en las que la homosexualidad aparece vinculada con conceptos como “quebranto” o distorsión y se plantea la necesidad de una restauración.
Qué dice la ciencia y qué pasa en Argentina
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la homosexualidad una enfermedad mental en 1990. Además, la Asociación Mundial de Psiquiatría sostuvo en 2016 que no existe evidencia científica de que la orientación sexual pueda modificarse.
Los sobrevivientes también advierten sobre consecuencias psicológicas asociadas a estas prácticas. Peralta Montoya relató que algunos abordajes vinculaban la orientación sexual con supuestos traumas o abusos de la infancia y aseguró que la experiencia le provocó sentimientos de autoodio.

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En Argentina, la Ley Nacional de Salud Mental impide establecer diagnósticos basados en la elección o identidad sexual. Sin embargo, el Código Penal no contempla un delito específico para las terapias de conversión, por lo que los reclamos de sobrevivientes apuntan a crear una legislación que prohíba estas prácticas y establezca mecanismos estatales de contención.
