El dato desconocido del piloto que saltó de un avión en Córdoba
Un dato inédito reconstruye los últimos minutos de Leandro Bertazzo en Córdoba: el instructor dio una clase normal a otro alumno antes del trágico vuelo en el Cessna C-150.
A cuatro meses del episodio que conmocionó a la aviación civil de Córdoba, la reconstrucción de las últimas horas de Leandro Bertazzo sacó a la luz un dato operativo que hasta ahora había pasado desapercibido.

Quién era Leandro Bertazzo, el piloto que saltó de una avioneta en Córdoba
El 4 de julio de 2026, minutos antes de subir al Cessna C-150 junto a la alumna de 22 años que aterrizó de emergencia en Toledo, el instructor completó con éxito otro vuelo de instrucción.
Ese primer entrenamiento pasó de manera completamente regular y sin registrar ningún tipo de alteración en los mandos.
Una clase habitual antes del desenlace
De acuerdo con el testimonio de sus familiares a Clarín, aquel sábado Bertazzo llegó a la escuela Flying Parrot, con base en el aeroclub local.

Por protocolo de la academia, los estudiantes tenían que sumar horas en el aire acompañados obligatoriamente por un instructor calificado. Bertazzo asumió su rol docente de manera habitual.
Su primer turno del día fue con un joven estudiante. La práctica se desarrolló con normalidad, cumpliendo con las pautas técnicas habituales del entrenamiento aéreo.

Poco después, Bertazzo recibió a su segunda alumna de la jornada para iniciar las maniobras formativas.
La maniobra imprevista en pleno vuelo
Minutos antes de abordar, su padre le había consultado por mensaje si estaba todo en orden y el piloto respondió enviándole un corazón por WhatsApp.
Ya en el aire y en la zona de Toledo, Bertazzo le solicitó a la joven de 22 años que mantuviera el curso de la aeronave.
Acto seguido, el piloto se quitó los auriculares, acomodó sus pertenencias, desabrochó el cinturón de seguridad, abrió la puerta lateral y se arrojó al vacío.La alumna mantuvo el control del Cessna C-150 y aterrizó la máquina en una pista de auxilio.
Qué investiga la Justicia Federal
El director de la escuela Flying Parrot, Eduardo Álvarez, declaró que la institución desconocía los problemas de salud o los tratamientos que atravesaba el instructor.
Sus allegados revelaron que el piloto sufría un profundo deterioro anímico derivado de ataques sistemáticos y acoso que padecía en redes sociales.
El caso está a cargo de la Justicia Federal de Córdoba por tratarse de un incidente aeronáutico.

Tragedia: rompieron el silencio los padres del piloto que saltó de un avión en Córdoba
Entre las medidas más esperadas de la causa se encuentra el peritaje oficial al celular secuestrado de Bertazzo, una pieza que sus padres consideran clave para determinar qué mensajes recibió el piloto antes de despegar.

