La cronología del crimen de Blas Correas: qué pasó minuto a minuto aquella noche en Córdoba
Qué ocurrió entre la salida de Blas y sus amigos, los disparos, la búsqueda de ayuda y el presunto encubrimiento.


El próximo 6 de agosto se cumplirán seis años del crimen de Valentino Blas Correas, el adolescente de 17 años que murió tras recibir un disparo efectuado por policías de Córdoba durante un control vehicular en la zona sur de la ciudad.

Con el avance de la investigación y las pruebas incorporadas durante el juicio fue posible reconstruir, casi minuto a minuto, cómo se desarrolló aquella madrugada del 6 de agosto de 2020.
00hs. La salida con amigos
La noche del 5 de agosto de 2020, Blas Correas y cuatro amigos se reunieron para comer pizza en un bar del centro de Córdoba. Pasada la medianoche, abordaron un Fiat Argo blanco para dirigirse a la zona sur de la ciudad con el objetivo de buscar a un quinto integrante del grupo.
Lo que comenzó como una salida entre amigos terminaría convirtiéndose, minutos después, en uno de los casos de violencia institucional más graves de la historia reciente de Córdoba.
Durante el recorrido, el conductor del Fiat Argo realizó un giro en "U" tras equivocarse de camino. La maniobra derivó en un intercambio de insultos con dos motociclistas que circulaban por la zona. Poco después, uno de ellos golpeó el espejo retrovisor del vehículo y lo desprendió. Tras recuperar el espejo, los jóvenes retomaron el recorrido por avenida Vélez Sársfield.
00.07hs. El control policial y los disparos
Metros más adelante encontraron un control policial ubicado sobre avenida Vélez Sársfield. Durante el juicio, la reconstrucción virtual presentada por la Policía Judicial permitió establecer que el retén se armó pocos segundos antes del paso del Fiat Argo, mediante la ubicación de dos móviles atravesados sobre la calzada.
Según la acusación, al creer que los motociclistas podían haber realizado una denuncia por el incidente previo, el conductor decidió acelerar para evitar detenerse. La investigación sostuvo que, en ese momento, los policías comenzaron a disparar contra el auto.
Las pericias balísticas determinaron que se efectuaron seis disparos: cuatro atribuidos al cabo Lucas Gómez y dos al cabo Javier Alarcón. Los estudios también establecieron que varios proyectiles impactaron en la parte trasera del vehículo. Uno de ellos ingresó por la luneta e hirió de muerte a Blas. Otro de los ocupantes descubrió más tarde que un disparo había atravesado su buzo sin alcanzarlo.

Después de los disparos, el conductor continuó manejando mientras intentaba alejarse del lugar. Fue durante ese trayecto cuando Blas les dijo a sus amigos: "No puedo moverme, estoy herido".
Los adolescentes se dirigieron primero a la Clínica Aconcagua para pedir asistencia médica. Según consta en la investigación, allí no fue atendido, por lo que decidieron continuar el recorrido hacia el Hospital de Urgencias.
00.30hs. El auto fue interceptado por la Policía
Antes de llegar al hospital, el Fiat Argo fue interceptado por otros móviles policiales en la esquina de Chacabuco y Corrientes, en pleno centro de Córdoba. Cuando el vehículo finalmente se detuvo, Blas Correas ya no presentaba signos vitales.
La investigación no terminó con los disparos. Durante el juicio, los fiscales Fernando López Villagra y Marcelo Hidalgo sostuvieron que, después del ataque, se desplegó una serie de maniobras destinadas a sostener una versión distinta de lo ocurrido. Hidalgo denominó a ese presunto mecanismo de encubrimiento "Maquinaria Tropera", en referencia a un supuesto esquema de complicidad dentro de la fuerza policial.

Según la acusación, entre las 00.07 y la 01.14, varios efectivos alteraron la escena del hecho. Entre otras maniobras, la Fiscalía sostuvo que se colocó un revólver calibre 22 en las inmediaciones del lugar para simular que los ocupantes del Fiat Argo estaban armados y justificar el accionar policial.
La reconstrucción virtual realizada por la Policía Judicial, junto con las pericias balísticas, la planimetría y el resto de la evidencia científica, permitió reconstruir el recorrido del Fiat Argo, establecer la posición de los policías y determinar la trayectoria de los disparos. Ese material fue una de las principales pruebas presentadas durante el juicio.
Las pericias también determinaron que el vehículo recibió al menos cinco impactos de bala y respaldaron la hipótesis de la acusación de que el auto nunca embistió a los efectivos, uno de los argumentos centrales para sostener que el uso de las armas reglamentarias no estuvo justificado.
A 6 AÑOS DE LA MUERTE DE BLAS CORREAS: LA CRONOLOGÍA DEL CRIMEN pic.twitter.com/fpHJ5z4Ndm
— Vía País (@ViaBsAscomar) July 28, 2026
El crimen de Blas Correas marcó un antes y un después en el debate sobre la violencia institucional y el accionar policial en Córdoba. En 2024, la Cámara en lo Criminal y Correccional de 11° Nominación condenó a 11 policías por distintos grados de responsabilidad en el homicidio y en las maniobras de encubrimiento posteriores. Las condenas incluyeron a los dos efectivos que dispararon contra el Fiat Argo y a otros integrantes de la fuerza acusados de participar en el intento de alterar la investigación.
A casi seis años del asesinato, el caso podría seguir siendo uno de los episodios más graves de violencia institucional registrados en la provincia y un precedente en materia de responsabilidad policial y judicial.
