Quiénes son los abogados elegidos por el padre de Agostina Vega
Gabriel Vega explicó por qué decidió mantenerse alejado de los medios y ratificó su confianza en los letrados que representan su pedido de justicia por el femicidio de su hija.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega atraviesa una etapa clave tras el avance de la causa y las medidas judiciales contra los principales acusados. En este contexto, Gabriel Vega, padre de la adolescente de 14 años, decidió expresarse públicamente mediante una carta en la que habló sobre su postura frente al proceso judicial.

Para llevar adelante este proceso, Vega decidió ser representado por dos abogados que actualmente intervienen como querellantes en la causa. Su objetivo, según manifestaron, es profundizar la investigación y determinar la responsabilidad de todas las personas que pudieron haber tenido participación antes, durante o después del crimen.
A más de un mes del femicidio, la investigación judicial continúa avanzando con nuevas medidas y con la participación activa de la familia de la adolescente. En ese escenario, Gabriel Vega, padre de la víctima, decidió constituirse como querellante particular y eligió a los abogados Fernanda Alaniz y Gino Torreani para representarlo en una de las causas más sensibles de Córdoba durante los últimos meses.
Desde su incorporación al expediente, ambos letrados adoptaron un perfil firme: acompañar el trabajo de la fiscalía, reclamar que se profundicen todas las líneas investigativas y sostener públicamente que el crimen de la adolescente podría involucrar a más personas además del principal acusado, Claudio Barrelier.

Alaniz fue una de las voces que tomó mayor protagonismo en las últimas semanas. En sus intervenciones públicas, la abogada insistió en la importancia de poner el foco en Agostina como víctima y evitar la exposición de aspectos vinculados a su intimidad. Además, cuestionó la difusión de versiones alrededor de la adolescente y remarcó que la prioridad debe estar puesta en determinar todas las responsabilidades penales.
Por su parte, Torreani acompaña la estrategia judicial de la querella y, junto a Alaniz, mantiene una participación activa dentro de la causa que investiga el fiscal Raúl Garzón. Ambos profesionales manifestaron su respaldo a la investigación, aunque dejaron en claro que seguirán impulsando medidas para esclarecer qué ocurrió antes, durante y después del crimen.
La elección de los abogados tomó relevancia luego de que Vega decidiera mantener un bajo perfil mediático y canalizar sus reclamos principalmente a través de la vía judicial. En diferentes oportunidades, el padre de Agostina aseguró que su objetivo es conocer toda la verdad y que no se conforme la investigación únicamente con la responsabilidad atribuida al principal sospechoso.
Uno de los puntos centrales planteados por la querella tiene que ver con el posible rol del entorno de Barrelier. Según la postura sostenida por Alaniz y Torreani, todavía quedan interrogantes por resolver sobre las horas posteriores al femicidio y sobre las personas que pudieron haber tenido algún grado de participación.

En su carta pública, Vega destacó el acompañamiento de ambos durante el momento más difícil de su vida y aseguró que confía plenamente en el trabajo que llevan adelante dentro del expediente.
Según señaló, el objetivo principal es lograr una investigación “seria, objetiva, completa y respetuosa de la verdad”, que permita esclarecer completamente lo ocurrido con Agostina.
Uno de los puntos centrales del trabajo de Alaniz y Torreani está relacionado con el análisis del círculo cercano de Claudio Barrelier, el principal acusado por el femicidio.
En los últimos días, los abogados del padre de Agostina realizaron fuertes cuestionamientos contra Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro que, según la investigación, habría sido utilizado para trasladar los restos de la adolescente.

Según plantearon Alaniz y Torreani, Andreani “mintió descaradamente” y “encubrió a Barrelier desde el primer día”. Además, cuestionaron su actitud durante la búsqueda de la adolescente y aseguraron que la investigación debe determinar si existieron maniobras para desviar la atención de los investigadores.