La pequeña, de 11 años, fue a Nueva Italia con su papá y recibió una perdigonada en el pómulo. Su visión no corre riesgo. 


Operaron con éxito, en el Hospital Infantil, a la niña de 11 años que fue baleada en el pómulo por la Policía durante los disturbios tras la derrota de Racing en Nueva Italia, el domingo.

La Academia cayó 1 a 0 ante Estudiantes de San Luis, complicó sus promedios en el Torneo Federal A y su técnico, Reinaldo “Mostaza” Merlo, dejó el cargo.

La pequeña había ido a la cancha con su papá y su mamá, quien también recibió una perdigonada. La familia quedó “en medio” de los enfrentamientos entre la Policía y presuntos barrabravas que trataron de entrar en la cancha y los vestuarios.

La menor y su familia (foto Twitter Roxana Martínez de Arriba Córdoba y ElDoce.tv)

Desde la Fuerza reconocieron que la familia de la menor no tenía nada que ver con los disturbios. “Ha tenido suerte esta chiquita que la bala no le afectó el ojo“, apuntó la directora del Infantil, Elena Pérez, poco antes de la operación.

Finalmente, el trabajo quirúrgico fue con éxito y la niña volverá a su casa, precisó Mitre Córdoba. “El club es nuestra segunda casa, será difícil no llevarla más”, dijo el padre de la menor, César Avendaño, en la emisora radial. 






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