Sin dudas, la situación que vive la pequeña Samira, la nena que casi se ahoga luego de que su piecito quedara atorado en filtro de la pileta del club Universitario, es muy delicada desde el punto de vista de su salud.
Permanece intubada en el Hospital de Niños y con pronóstico reservado hasta que los profesionales puedan ver cómo evoluciona y determinar cuál es el tratamiento a seguir.
Pero, mientras transcurren las horas, el marco que envuelve a esta historia que pudo haber terminado en una tragedia, va sumando actores y protagonistas.
Uno de ellos apareció a media mañana, y su nombre es Gonzalo Suárez.

Este lunes, al momento de ocurrir el accidente de Samira, él se encontraba en el lugar, buscando a su hijo que desarrollaba la misma actividad.
Lo particular del caso es que este hombre es especialista en primeros auxilios, policía y personal de salud, además de instructor en este tipo de prácticas.
"Un ángel" que estaba en el lugar exacto en el momento oportuno.
"Yo estaba buscando a mi hijo en ese momento y siento los gritos provenientes de la pileta techada, y al concurrir me encuentro con la nena fuera de la pileta y varias personas rodeándolas, entre ellas una profesora que le estaba haciendo tareas de reanimación", dijo el hombre a Cadena 3.
"Me sumo a ella y nos alternamos para tratar de revivirla, algo que ocurrió luego de un trabajo de por lo menos 10 minutos, donde logramos recuperar el ritmo cardíaco de la menor y vimos que comenzaba a respirar por sus propios medios, ahí fue cuando sentimos que había una luz de esperanza. En ese momento, llegó la ambulancia y ellos ya se hicieron cargo de la situación", relató este hombre, uno de los dos "ángeles" que tuvo Samira para poder sobrevivir.
