Valle Viejo y Andalgalá, epicentro de la fruticultura catamarqueña
Más de 220 personas participaron de una jornada clave para el desarrollo del cultivo de almendros en dos localidades con fuerte proyección agroindustrial.


Con más de 220 asistentes entre productores, técnicos, empresarios y referentes del agro, la provincia vivió esta semana una jornada decisiva para el futuro del cultivo del almendro y los frutos secos. Organizada por el Ministerio de Desarrollo Productivo, con el apoyo de empresas privadas y la colaboración de los municipios de Valle Viejo y Andalgalá, la Jornada de Fruticultura puso sobre la mesa experiencias, tecnologías y estrategias de crecimiento con mirada global.
Empresas como Nutriterra, IDM y AgroSquadra SRL se sumaron al intercambio, al igual que fabricantes de maquinaria agrícola de Mendoza y España, reflejando el creciente interés de los mercados en el desarrollo regional de frutos secos.
El martes, la jornada se trasladó al corazón productivo de la provincia: la Finca Los Almendros, en Andalgalá, propiedad de la familia Tapia Garzón. Allí, los participantes pudieron observar en campo el manejo técnico de una plantación modelo, con la guía del reconocido asesor chileno Jorge Ovalle, experto en producción sustentable y competitivo de almendras. Ovalle, referente en el principal país productor del continente, compartió claves sobre planificación, variedades y estrategias de rendimiento adaptadas al contexto catamarqueño.
El encuentro también contó con la presencia del ingeniero Mariano Winograd y representantes de la empresa Borrell S.A., firma internacional especializada en maquinaria para poscosecha de frutos secos.
La jornada culminó con una mesa de cierre en el Cine Municipal de Andalgalá, donde se delinearon acciones concretas para posicionar a la provincia como un actor relevante en el mapa nacional del cultivo de almendros. En ese marco, el gobernador Raúl Jalil acompañó la actividad junto al intendente de Andalgalá, Eduardo Córdoba; el senador departamental Horacio Gutiérrez y el ministro de Desarrollo Productivo, Leonardo Zeballos.
Lo vivido en Valle Viejo y Andalgalá deja una señal clara: Catamarca quiere y puede ser un polo frutícola competitivo, aprovechando el conocimiento técnico, las condiciones naturales y el compromiso institucional. Con jornadas como estas, se siembra mucho más que almendros: se planta visión, se cultiva comunidad y se cosecha desarrollo.