Catamarca dio un paso concreto para posicionar su producción frutícola en mercados de mayor escala. Desde el Centro de Acopio y Empaque de Nueva Coneta, en el departamento Capayán, se despachó una primera partida de 15.500 kilos de membrillos provenientes de Belén con destino al Mercado Central de Buenos Aires.
El envío forma parte de un plan que prevé comercializar 25.000 kilos en total y, además, incorporar a otros departamentos productores para ampliar el volumen y sostener la oferta. En esta primera etapa, la fruta fue acondicionada en una planta certificada y habilitada para exportación y comercialización, un punto clave para garantizar calidad y trazabilidad desde el origen hasta la góndola.
En el recorrido por las instalaciones, el gobernador Raúl Jalil destacó el trabajo de quienes intervienen en la cadena de acopio, selección y empaque, con el objetivo de que el membrillo catamarqueño llegue al consumidor con valor agregado y una identidad reconocible en el mercado.
