La Ciudad de Buenos Aires las adquirió en 2011 por 4 millones de euros, pero se supo que tienen un material cancerígeno.


Las 24 formaciones CAF 5000 que la Ciudad de Buenos Aires compró al Metro de Madrid en 2011 serán finalmente vendidas como chatarra. Así lo confirmo Sbase, que explicó que la razón es que esos vagones contienen piezas con asbesto, un material cancerígeno.

En España se había dicho que la compra fue por 4,2 millones de euros, mientras en Buenos Aires se dijo que el monto total fueron algo más de 13 millones de dólares. Esos vagones habían sido destinados para la línea B.

Ya desde el momento de la compra, el diario El País había sacado una nota bastante irónica al respecto. Según consignó el medio español, el propio Mauricio Macri (en 2011 era Jefe de Gobierno) había viajado a Madrid para inspeccionar los coches él mismo, “como si fuera un entendido en la materia“. En el mismo tono, el medio dijo que “Metro de Madrid se frota las manos con los 4,2 millones de euros que ha sacado por la venta de unos vagones carne de chatarrería tras 32 años de traqueteo“. Y agregaba que “con cuatro millones en el bolsillo acá no hay espacio para la nostalgia y sí para la enhorabuena a los usuarios […] que al fin pierden de vista los viejos trenes con ventilación pero sin aire acondicionado”.

Cuando Macri inauguró las estaciones Juan Manuel de Rosas y Echeverría del subte B (en julio de 2013), llegó a la cabecera en uno de los coches CAF 5000. Crédito: Luciano Thieberguer.

El metro de Madrid sabía que los CAF 5000 tenían asbesto desde 2003. Se trata de un material (también llamado amianto) que tiene propiedades aislantes, pero está hecho de fibras microscópicas que se esparcen en el aire y que, al respirarlas, se adhieren a los pulmones y producen cáncer. Sin embargo, los españoles recién admitieron que las formaciones tenían amianto en febrero de 2018, luego de que varios trabajadores de los talleres se enfermaron de asbestosis.

Tras saber esto, Sbase sacó de circulación los trenes y aseguró que la pieza con asbesto está debajo de la carrocería, por lo que los pasajeros no estuvieron en peligro. Ahora, se contrató una empresa especializada en tratar con este tipo de piezas para luego poder vender los trenes como chatarra. Ese procedimiento es el habitual a la hora de deshacerse de formaciones viejas. Particularmente Metro de Madrid este año vendió 103 coches CAF 5.000 como chatarra, a 4.100 euros por unidad.

La Ciudad compró los vagones por 175 mil euros cada uno. Este año, Madrid vendió otras cien unidades como chatarra a 4.100 euros por unidad. Crédito: Luciano Thieberguer.




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