Y para Arroyito, tampoco fue un partido más... los festejos en el centro como en el 86
Luego del 2 a 1 a Inglaterra las calles de la ciudad se vistieron de celeste y blanco para festejar.


A pesar de algunos quisieron bajarle la espuma y fueron por el lado de lo protocolar, el futbol mostró una vez más que las heridas siguen a flor de piel y que algunos se toman revancha de la historia de aquellos que toman las cosas por la fuerza.
Hoy el pueblo salió a las calles para darle rienda suelta al festejo, a liberar la garganta de tantas cosas que pasan, para recordar a los chicos de Malvinas, para ponernos de pie ante el mundo y para emular a 1986.


Porque en 1986, y fui testigo de eso, las calles se llenaron de bronca liberada y de pasión argentina como nunca había visto. La Plaza 25 de Mayo estaba repleta, no entraba un alfiler y las calles aledañas vestidas de camisetas y banderas con nuestros colores.
Las Malvinas estaban en el recuerdo fresco, presente y doloroso, las madres comenzaban a vivir un dolor eterno e inevitable, la historia condenaba a los piratas, el pueblo también los condenaba y la selección, en materia deportiva, los vengaba.


Hoy no fue un partido más, hoy fue reivindicar a los pibes de las islas y del Belgrano que tiñeron con su sangre nuestras aguas, porque sí, las Malvinas son argentinas, por territorio, por pasión, por tierra y por historia.


Fotos: gentileza Prensa Municipal. / Drone: Franco FPV

