El gremio teme que haya violencia contra los choferes por no adherir a la huelga convocada por un sector del sindicalismo.


La Unión Tranviarios Automotor (UTA) no adhirió al paro nacional convocado por el moyanismo para el martes 30 de abril y este jueves le exigió al Gobierno nacional y a las provincias que garanticen la seguridad para evitar que los choferes sufran violencia.

El reclamo del gremio que conduce Roberto Fernández fue apuntado a la gestión de Mauricio Macri y a los gobernadores, principalmente a la bonaerense María Eugenia Vidal y al porteño Horacio Rodríguez Larreta por el área metropolitana.

El reclamo tiene que ver con la medida de fuerza dispuesta por las tres líneas de las CTA, el sindicalismo federal de Hugo Moyano, Sergio Palazzo, Pablo Biró y Horacio Ghllini, entre otros, y los gremios docentes y médicos.

El pedido de la UTA fue mediante el envío de telegramas al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich; a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y al ministro de seguridad de la provincia, Cristian Ritondo.

En el texto, la UTA precisó que “más allá de compartir con los convocantes del paro del 30 que es muy seria la situación económica”, los choferes están en condiciones de trabajar”, aunque reclaman contar “con las suficientes garantías de seguridad”.

Asimismo, la UTA transmitió su preocupación “por eventuales hechos que impidan la libre circulación de los micros, por lo cual solicitamos lo siguiente: Que el Estado garantice la seguridad de las personas y los bienes relacionados con la circulación de micros y que se garantice que las empresas pongan el parque móvil a disposición de los conductores”.

Puntualizó además que “es nuestra obligación reclamar por un cambio en el rumbo económico y especialmente que el Gobierno ponga todos los esfuerzos en aquellos sectores más necesitados, única forma que lograremos una necesaria paz social”.

Por la corresponsalía Buenos Aires.





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