Un gobierno calificado de usurpador, elecciones llamadas fraudulentas, 13 países de la región que no reconocen la legitimidad de su nuevo mandato y una oposición preparada para la lucha cívica parece ser la respuesta.


El gobierno venezolano desafió al Grupo de Lima, el bloque de 14 países que instó al presidente Nicolás Maduro a no asumir el día 10 un nuevo mandato, no sólo con una confirmación oficial de ese acontecimiento sino también adjudicándole intenciones golpistas alentadas por Estados Unidos.

La respuesta bolivariana se conoció a través del canciller Jorge Arreaza, apenas horas después de que los países del Grupo de Lima -con excepción de México– emitieran una dura declaración en la que anticiparon que desconocerán a Maduro si asume un nuevo mandato presidencial el 10 de este mes.

Al final de una reunión celebrada en Perú, los países del grupo (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Guyana y Santa Lucía) emitieron un comunicado conjunto que declara que “no se reconoce la legitimidad del nuevo mandato presidencial del régimen de Nicolás Maduro”.

Grupo de Lima decide la situación de Venezuela

El gobierno de México decidió no firmar la última Declaración del Grupo de Lima. No acompañó la firma de la Declaración, sin que esto signifique ninguna intención de separación del grupo. Los representantes mexicanos participaron con total normalidad y sin inconvenientes en la reunión.

En la declaración del Grupo de Lima dieron su “pleno respaldo y reconocimiento” a la Asamblea Nacional venezolana, que dirige la oposición y de la que dijeron fue elegida “legítimamente” el 6 de diciembre de 2015 como órgano constitucional. Por ello se comprometieron a revaluar el estado o nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela, “en función del restablecimiento de la democracia y el orden constitucional”.

Establecieron, entre otras disposiciones, que en la medida que lo permitan sus legislaciones internas, impedirán a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima, medida que ya viene siendo ejecutada por Estados Unidos.

El gobierno bolivariano calificó de “extravagante” esa postura, y remarcó que “contradice los principios de paz, los principios de respeto por los asuntos internos de los países”.

“Más bien, en lugar de preservar el institucionalismo democrático de Venezuela, quiere desestabilizarlo“, acotó el canciller Arreaza, quien agregó que dirigentes de la oposición venezolana le habían comunicado su “incomodidad” por el texto.

Nicolás Maduro, firme en su decisión de asumir el poder el 10 de enero

También denunció que la declaración oficial del bloque se plasmó “después de recibir instrucciones del gobierno de Estados Unidos” a través de una videoconferencia, en la que “se acordó alentar un golpe de Estado en Venezuela, en una iniciativa sin precedentes en la historia de la región”, reseñaron las agencias Ansa y Efe.

Horas después de la respuesta venezolana, el flamante canciller brasileño, Ernesto Araújo, afirmó en una entrevista que la declaración del Grupo de Lima representa para Maduro una “oportunidad” de abandonar el poder con “un mínimo de dignidad“.

Sin hacer referencia concreta a la declaración del Grupo de Lima, la oposición venezolana agrupada bajo la plataforma Frente Amplio (FAVL) informó anoche que se alista para una etapa de “lucha cívica” y hacer frente al nuevo mandato de seis años que jurará Maduro.

“Estamos planteando una lucha cívica (ante) un gobierno que se mantiene solo por la fuerza“, dijo en una rueda el vocero del FAVL, Negal Morales, al indicar que los opositores no manifestarán en las calles si Maduro jura un nuevo período el 10 de enero.

No vamos a sacrificar a nuestros muchachos“, añadió en referencia a los más de 100 muertos que dejaron las violentas protestas antigubernamentales de 2017, consignó Efe.

En ese sentido, Morales señaló que en el país iniciará el 10 de enero “una lucha distinta“, porque Maduro se convertirá en un “usurpador” y presidente de facto, y porque los venezolanos “sí queremos democracia”.

La Asamblea Nacional rotuló a Maduro como “usurpador” un día después de que el Grupo de Lima, apoyado por Estados Unidos, exhortara al mandatario a no juramentarse y ceder el poder al Legislativo hasta que se realicen elecciones libres.

Estamos ante un hombre que se robó una elección (…), no vamos a tener más que un usurpador. No podemos reconocer a Maduro como presidente. Caracas acusó a Canadá y los 12 países latinoamericanos que formularon el pedido de “alentar un golpe de Estado” por instrucciones de Washington.

Recordemos que Maduro, de 56 años, fue reelegido el pasado 20 de mayo en comicios anticipados por la Asamblea Constituyente, órgano oficialista de poder absoluto que en la práctica sustituyó al Legislativo, único ente que controla la oposición.

Denunciando un “fraude” para perpetuar al gobernante socialista, los principales partidos opositores boicotearon las elecciones, si bien sus mayores figuras ya estaban inhabilitadas o encarceladas.

Solo un rival de peso, el disidente chavista Henri Falcón, desafió a Maduro, ahondando las divisiones entre los oponentes de Maduro, cuya reelección también desconoció la Unión Europea.

El presidente Nicolás Maduro, advirtió que quienes respaldan la última declaración del Grupo de Lima, integrado por 14 países de América que desconocerán su próximo gobierno, incurren en el delito de traición a la patria.

En los últimos años, varios disidentes del chavismo han sido procesados judicialmente luego de ser acusados por traición a la patria.






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