Así se desprende de un borrador del decreto, que circuló entre referentes de la CGT y del sector empresario.


El decreto mediante el cual se establece un bono de $5.000 pesos para fin de año tiene una letra chica que no es menor. Así surge de un borrador al que accedió TN y que circuló entre representantes de la CGT y del sector empresario.

En su artículo 1°, el decreto que espera la firma de Mauricio Macri establece “una asignación no remunerativa para todos los trabajadores del sector privado, que ascenderá a la suma de $5000“.

Por otro lado, los empleadores lo pagarán en dos cuotas: la mitad en diciembre y la mitad en febrero.

En el tercer artículo, se establece que empleadores y representantes de los trabajadores podrán adecuar “la implementación de lo dispuesto en el presente decreto en materia de plazos y montos para aquellas actividades o sectores que se encuentren especialmente en crisis o declinación productiva“.

También, y es uno de los puntos más polémicos, es que los montos no remunerativos podrán ser tomados a cuenta de las revisiones paritarias de 2018, “salvo que (las partes) acuerden expresamente su no absorción”. Y además, aquellos empleadores que ya hayan dado compensaciones, podrán descontarlos de este bono.

El borrador también establece que “quedan excluidos de los alcances del presente decreto los trabajadores del sector público nacional, provincial y municipal” (artículo 5°).

Por último, el borrador establece un procedimiento para los despidos, en el cual los empleadores deberán avisar al Ministerio de Producción y Trabajo antes de efectuar despidos sin causa y deberá hacerse 10 días hábiles antes de hacer efectivo el despido. En este tiempo, el ministerio que preside Dante Sica podrá convocar, de oficio o a petición de parte, a empleadores y trabajadores para realizar audiencias. Es una medida con la que se espera reducir los despidos.






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