Matías y Virginia, juntos hace 12 años, recibieron el esperado llamado y contaron su historia en diálogo con TN. Los detalles.


Los hermanitos Figueroa vivían separados en Tucumán hasta que un esperado llamado tocó la puerta de Matías Figueroa y Virgnia Posse, una pareja que los adoptó y los mantuvo juntos tras innumerables intentos para ser padres. 

Matías y Virginia están juntos desde hace 12 años y, después de hacer tratamientos para formar una familia, en 2016 se anotaron en el registro de adopción.

Fotos de los niños adoptados por una pareja en Tucumán.

Tras muchos meses de espera, la comunicación ansiada llegó en diciembre de 2016. Virginia atendió su teléfono y le notificaron que había seis hermanitos que tenían entre tres y doce años, separados en dos hogares, que aguardaban por una familia.

“Nos llamaron y nos dijeron `miren, hay un grupo de seis hermanos, a los que intentamos mantener unidos, no sé qué les parece a ustedes`. No lo dudamos, los queríamos con nosotros en casa”, contó Matías en diálogo con TN.

Las seis mochilas de los hermanitos que adoptó una pareja en Tucumán.

Los niños solo se reunían una vez por semanas en los Viernes de Hermanos, una reunión que promueven los hogares de niños para que no pierdan el vínculo, ya que algunos vivían en la Sala Cuna y otros en el Hogar Eva Perón.

“Hablamos durante la cena, nos quedamos un rato largo de sobremesa. Teníamos que responder al día siguiente, no podíamos permitir que crecieran en casas separadas, que se trataran como primos, y no como hermanos”, recuerdan los protagonistas de esta emotiva historia respecto a la noche en la que les dieron la noticia. 

Pese a los temores lógicos que sintieron en primera instancia, se dirigieron al juzgado y dijeron que querían a los seis. “Fue como si nos conociéramos de toda la vida. Recuerdo que les dije `vamos a casa’ y nos fuimos todos juntos”, admitió la pareja tras el primer encuentro con sus pequeños. 

Pese a ser desconocidos, hubo amor a primera vista. “No nos dijeron papá y mamá desde un primer momento. Fue a través de un proceso de vinculación. En las vacaciones del año pasado, hicimos un viaje a la granja donde trabajo y cuando volvíamos nos dijeron mamá y papá. Con Virginia nos emocionamos y entendimos lo que desde ese momento significábamos para ellos”, detalló el padre de los nenes, que ahora disfrutan del amor familiar que tanto les hacía falta.





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