Con dos goles de Salvio, el equipo de Miguel Ángel Russo, que no viajó a Paraguay, ganó cómodo y se llevó los tres puntos.


Boca Juniors superó esta noche con claridad a Libertad de Paraguay. que dirige el DT riojano Ramón Díaz, por 2-0, en partido correspondiente a la tercera fecha del grupo H de la Copa Libertadores, que se reanudó durante la jornada para los equipos argentinos, luego de seis meses de inactividad.

Eduardo Salvio, con goles a los 6 minutos del primer tiempo y a los 38′ del segundo, respectivamente, le entregó el triunfo al conjunto que hoy condujo Leandro Somoza (el DT Miguel Angel Russo se quedó en Buenos Aires) y que encabeza la tabla de la zona, con 7 puntos.

El equipo argentino sufrió varios casos de coronavirus hace dos semanas, lo que le ocasionó varios problemas en la preparación para este encuentro. Por esto evaluó viajar con algunos jugadores que aún daban positivo en los testeos luego de cumplir diez días de aislamiento, pero sin posibilidades de contagiar en opinión de los médicos del plantel. Con este resultado, Boca pasó a comandar el grupo con 7 puntos, seguido por Libertad (6), Caracas FC (4) e Independiente Medellín (0).

Es que apenas habían transcurrido cinco minutos cuando Eduardo Salvio ingresó gambeteando al área paraguaya y tras un rebote afortunado pudo doblegar la resistencia del arquero Martín Silva.

A partir de allí el “xeneize” se mostró como un clásico equipo de los que suele moldear Russo, con solidez defensiva, rocoso en el medio y liviano en ataque para sorprender a su rival cuando alguna contra lo favoreciera.

Pero lo que mejor hizo Boca con esa ventaja prematura fue bajarle absolutamente el ritmo al partido, con el doble beneficio de atesorar energías, pocas a la luz de los 187 días de inactividad que tuvo desde el comienzo de la pandemia en Covid-19, y consecuentemente con ello bajarle el tono a la necesidad de un rival en desventaja en el marcador.

Además el estado del campo de juego tampoco ayudaba para desarrollar demasiado preciosismo futbolístico, porque la precisión no iba de la mano justamente con la superficie sobre la que rodaba el balón.

Y así, las cosas, con Boca manteniendo siempre a los locales lejos del arco de Esteban Andrada mediante un 4-4-2 clásico, que encontraba respiro en la posesión por izquierda del retornado Gonzalo Maroni y verticalidad por derecha con el goleador Salvio, se extinguió la primera etapa.

La segunda mitad fue muy parecida, pero el permiso otorgado por FIFA para este retorno a la actividad con cinco cambios por bando también coadyuvaron para que Boca siguiera adormeciendo el desarrollo del encuentro lejos de cualquier riesgo.

Y justamente esas variantes, que significan para un equipo cambiar el cincuenta por ciento de sus jugadores de campo, con lo que eso afecta lógicamente su funcionamiento, esta vez terminaron favoreciendo al conjunto boquense, al que los albinegros de Asunción prácticamente no le patearon al arco.

Y cuando el 1 a 0 parecía inamovible, ajustado pero justificado, poco antes de los 40 minutos de la segunda etapa apareció otra vez el “Toto” Salvio para encarar nuevamente por derecha, gambetear, enganchar hacia el medio y convertir el segundo y definitivo tanto con un zurdazo bajo y esquinado.

Ya era entonces cosa juzgada, el partido se había “ganado en la cancha” como advirtió en la previa el presidente boquense Jorge Amor Ameal, y las quejas de Libertad se habían quedado hundidas en el piso húmedo del Pablo Rojas.

No hubo tiempo para más, porque si en el arranque de la jugada Salvio pareció adelantado, como el VAR recién se subirá a esta Copa Libertadores en octavos de final, la visualización milimétrica de ese tipo de acciones quedará para más adelante.

Seguramente para esos octavos de final hacia los que Boca dio esta noche un gran salto, porque se trepó con siete unidades a la cima del Grupo H, superando a Libertad que tiene 6, mientras que Caracas FC suma 4 y cierra Independiente Medellín sin puntos al cabo de la tercera fecha que completó la primera rueda de la fase de zonas.

Con información de Télam




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