Desde que Vía Alta Gracia hizo público que Cabrera tomaría las riendas de La Merced, las muestras de cariño se viralizaron en las redes. Ocupó el lugar del sacerdote Marcelo Siderides. 


El sacerdote Marcos Cabrera, quien desde 2010 lleva adelante la parroquia Nuestra Señora de Fátima, pasó a ser parte desde hace unos días de la Iglesia de la Merced, templo del que estuvo a cargo por más de seis años el cura párroco Marcelo Siderides.

A pesar de estar próximo a cumplir doce años de sacerdocio, Marcos Cabrera, afirma que “no cree haber hecho cosas tan importantes”.

A través de un detalle de sus actividades, cuenta que su ministerio sacerdotal se desarrolla “más bien desde lo cotidiano, desde lo propio de la vida de una comunidad parroquial: el acompañamiento pastoral de los diversos grupos que la conforman, la celebración de los sacramentos, la visita a los enfermos que necesitan un sacerdote que los escuche o el sacramento de la Unción de los enfermos, el escuchar de quienes buscan consuelo o un consejo, entre otras cosas”, manifiesta.

Dos servicios, además de lo anterior, configuran sus tareas de un modo particular “la docencia (soy profesor de Biblia), y la celebración de la Misa en Lengua de Señas para la comunidad sorda”, aclaró. 

“No creo que sea posible, ni sano, “aplicar” algo a una comunidad parroquial. Cuando se trata de vidas (y una comunidad está formada por vidas que le dan vida), el camino es, me parece, llegar, conocer, escuchar, dialogar, para ir descubriendo juntos (comunidad y sacerdote) los caminos que Dios va trazando para esa comunidad concreta, recuperando y agradeciendo el camino ya recorrido, y soñando juntos otros que nos acerquen cada vez más al estilo de vida propuesto por Jesús.”

“Lo que funciona en una comunidad parroquial no necesariamente da frutos en otra. Así es que esa será mi invitación para el año que viene: ir descubriendo juntos lo que Dios sueña para nuestra comunidad parroquial, para Alta Gracia”, dice. 

Desde que Vía Alta Gracia hizo público que Cabrera tomaría las riendas de La Merced, las muestras de cariño se viralizaron en las redes y muchas llegaron directamente a la iglesia. Es que el trabajo que viene realizando en barrio Cámara tiene mucho de social, de participativo y de participativo: “Estoy muy agradecido y feliz por el cambio de parroquia –algo habitual para nosotros, los sacerdotes, pero siempre movilizante- , y que sea dentro de la ciudad de Alta Gracia, ciudad en la que ya me siento como en casa. Por otro lado, agradecer las muchísimas muestras de cariño que estoy recibiendo, incluso de gente que aún no conozco”.

En cuanto a la tarea que comienza a realizar en la parroquia “patrona de la ciudad”, aclara que : “todo cambio supone desafíos. Pero cuando esos desafíos son compartidos y vividos desde el Evangelio, los frutos no se hacen esperar. Le pido a Dios que la cosecha de todo lo que ya ha sido sembrado, y las nuevas siembras que vayamos a ir haciendo juntos, produzcan el mejor fruto: descubrir a Dios presente en nuestras vidas, para contagiar a otros la alegría que nos da habernos encontrado con Jesús”.






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