De los 40 que llegaban por año en 2010, trepó a más de 400 en 2016. En sólo 6 meses de 2017 ya arribaron 410. La crisis en su país es la causa.

Por Pablo Petovel

Las noticias que llegan desde Venezuela no son buenas. Basta leer los diarios, encender la tele o abrir casi cualquier medio online para ver manifestaciones permanentes y una violencia que que involucra a todos los sectores de una sociedad partida. 

A la mayoría de los 31 millones de venezolanos no les queda otra que esperar a que aclare y, cada uno desde su lugar, luchar para que todo mejore. Otros, los menos, ven que la esperanza no está en su tierra (al menos por ahora) y, como pueden, emigran buscando un futuro.

La escasez de productos básicos (tan elementales como el papel higiénico o la leche), la falta de oportunidades (cada vez es más difícil conseguir trabajo) y la violencia sin fin conforman –desde hace tiempo– un cóctel explosivo que se traduce en la salida de miles del país que preside Nicolás Maduro.

“Muchos se van a España, otros a Brasil y cada vez más son los que eligen Argentina”, le dijo a Día a Día Diego Puente Rosa, titular de la Delegación Córdoba de la Dirección Nacional de Migraciones. “Dentro de nuestro país, vienen a las ciudades grandes: primero en la lista está Buenos Aires y después viene Córdoba y Rosario. Son los lugares donde creen que tendrán más posibilidades de conseguir trabajo”, agregó.

En este contexto, el crecimiento del destino Córdoba para los venezolanos es exponencial. Hace sólo siete años, se radicaban en esta provincia un promedio de 40 venezolanos por año. Ese número fue creciendo hasta multiplicarse por 10 en 2016 (cuando pidieron instalarse 443) y por 20 en lo que va de 2017. Así es, sólo en los primeros seis meses de este año ya gestionaron la residencia en Córdoba 410 personas llegadas desde Venezuela.

A nivel nacional los datos son también contundentes. En 2015, obtuvieron la residencia 5.800 venezolanos y el año pasado la cifra se duplicó a 12.850.

Ver: La historia de Marjory, la venezolana que viajó 8 mil km embarazada de 7 meses y medio para que su hijo nazca en Córdoba

Hay dos perfiles de inmigrantes: jóvenes solteros de entre 20 y 30 años, muchos de ellos estudiantes, y parejas con hijos chicos. “A esa edad, todavía hay perspectivas de hacerse un futuro en otro país y de progresar. La gente más grande puede emigrar, pero en general lo hace a países más cercanos, vecinos, con los que tengan más afinidad. Los jóvenes se animan a ir más lejos”, describió el funcionario que fue uno de los que ayudó a los venezolanos locales a organizar la versión cordobesa de la consulta popular impulsada por la oposición a Maduro.

Foto de la votación en la consulta del domingo en Plaza San Martín ▲

La necesidad de contacto puede verse en los comentarios del grupo “Venezolanos en Córdoba”. Allí, los que están allá preguntan todo y los que ya se instalaron acá responden las dudas. “Estoy próximo a ir a Córdoba, necesito saber cómo es”, pregunta uno. Y le responden: “Es una urbe grande, hay posibilidades, buen viaje y seguro conseguirás algo”. Otro: “Es una provincia grande y rica; siempre hay trabajo, sólo hay que buscarlo”.

¿En qué trabajan acá? Muchos lo hacen en comercios minoristas, en peluquerías (hay numerosos estilistas) y en cocinas de restaurantes (son grandes cocineros).

Intercambio

“La mitad del último envío se llenó con gente que está en Córdoba”. El dato pertenece a Yaclyn Marcano, una venezolana que se dedica, además de a su trabajo particular en Buenos Aires, a ayudar a sus compatriotas enviando y recibiendo mercadería entre Venezuela y Argentina. Por muy poca plata, y con Facebook (VeneArgExpress) como contacto, recibe encomiendas desde todo el país y, desde CABA, se los manda a los familiares a Caracas.

Yaclyn lo hace con un socio argentino, Yonathan, un especialista en logística que consigue buenos precios en los lugares que quedar libres en los aviones de carga. “Los que están acá mandan de todo: documentos, medicamentos, desodorantes, ropa, toallitas higiénicas, latas de atún, leche en polvo, pañales, tan básicas como esas”, explica.

–¿Toallitas higiénicas mandan?

–Sí, aunque no lo creas. Es que todo está tan complicado allá que algunos artículos se consiguen y otros, no. Para darte una idea, un paquete de toallitas puede llegar a costar 800 pesos, con sueldos de 2.500.

Cuando llegan a destino, publican las fotos de los bultos en Caracas ▲

Conectados

La forma más habitual de contacto de los venezolanos en Córdoba es a través de Grupos de Facebook, como VenezolanosenCordoba y en perfiles de servicios, como ElArepazoCBA y VeneArgExpress. También hay varios grupos de Whatsapp por los que se pasan información de trabajos, alquileres y juntadas.

DNI

Aunque los venezolanos tienen acceso a la “libre residencia” como ciudadanos del Mercosur, uno de los requisitos es presentar el informe de antecedentes penales de Venezuela. Algo que el gobierno venezolano no otorga con facilidad a quienes deciden emigrar.