Los padres del adolescente lo recordaron y hablaron de la impunidad que rodea al caso.


Pasó poco más de un año de la muerte de Matías Albornoz Piccineti, el joven de 17 años que iba al colegio Gymnassium, y que recibió un puntazo en el corazón cuando intentó separar una pelea en la que estaba involucrado un amigo suyo.

Juan Albornoz y su esposa Edith Piccineti, padres del adolescente, lo recordaron. “Mi hijo se preparaba para ingresar a medicina, también quería seguir con su música y su danza, el es profesor, era profesor perdón, y soñaba con tener su banda, seguir estudiando, tenía tantos proyectos que quedaron truncados”, reveló con congoja la madre.

“Matías era un chico alegre, sonriente, servicial, siempre ayudando a los compañeros, a sus pupilos, siempre solidario, hasta con personas que no conocía, dando una mano”, manifestó el padre.

Ambos dieron a conocer la sensación de impunidad que los invade por el crimen de su hijo. “En realidad de alguna forma tiene que haber justicia. ¿Qué siento yo? Trataron el caso de la muerte de mi hijo como si fuera un hurto, un simple robo. Así trataron un homicidio. Si bien la ley penal de menores dice que son no punibles, pero sí culpables, de alguna forma se tiene que hacer justicia. Pero mi hijo también tenía 16 años. Entonces, ¿a quién favorece? ¿Al menor que va armado, que mata, o a la víctima?”, comentó Piccineti.

“La delincuencia está tan naturalizada que vamos a terminar en que forjemos delincuentes no personas de bien. Cuando fuimos al juzgado de menores a pedir que la muerte de Matías no quede en la nada, no recibimos respuesta. Estamos peor”, finalizó la madre en diálogo con La Gaceta.




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