Las averiguaciones comenzaron a partir de la denuncia del robo de una camioneta en la capital tucumana.


El 3 de noviembre pasado, desconocidos sustrajeron una camioneta Toyota Hilux desde el estacionamiento de su supermercado ubicado en el Camino del Perú al 900. Al advertir lo ocurrido, la victima radicó la denuncia. En sede policial expresó que minutos antes de las 17:00 horas llegó al centro comercial para efectuar unas compras a bordo de su vehículo.

Al regresar, unos 20 minutos más tarde, se percató del atraco. Un testigo le manifestó que dos jóvenes habían sido los autores del robo y que habían actuado con rapidez. La Fiscalía en Robos y Hurtos II, a cargo de Ernesto Salas López, se hizo cargo de la investigación.

La causa fue calificada como hurto de automotor. Iniciada la pesquisa, se determinó que los autores del ilícito eran parte de una banda dedicada a apoderarse de vehículos de alta gama utilizando inhibidores de alarmas.

Según la instrucción, en este caso, los asaltantes se dieron a la fuga. Durante la investigación, la Toyota Hilux fue hallada en Aguilares, donde le sacaron la chapa patente original y la cambiaron por otra, con la intención de burlar los controles y la búsqueda emprendida por las autoridades judiciales y policiales.

Un mecánico de la zona quedó en la mira en el marco de la causa. Durante el allanamiento, se procedió al secuestro de dos radios de base. Sobre esos dispositivos se ordenaron pericias tendientes a determinar si las mismas pueden ser utilizadas como los denominados inhibidores, para desactivar alarmas de vehículos.




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