Las intervenciones se efectuaron en el hospital Alassia de la ciudad de Santa Fe. A dos niñas le reemplazaron nervios, arterias, venas y huesos en los miembros superiores afectados.


La provincia de Santa Fe realizó por primera vez en el sistema público de salud dos microcirugías pediátricas de alta complejidad a dos niñas de seis meses y once años, a quienes le devolvieron funcionalidad en los miembros superiores (brazos).

Las intervenciones se realizaron en el hospital Alassia de la ciudad capital y requirieron la participación de Matías Sander Berman y Federico Reinares, dos especialistas con amplia formación académica y práctica quirúrgica, adquiridas tanto en el país como en el extranjero. Estuvieron acompañados por un equipo de destacados especialistas del staff del efector.

La primera microcirugía que se denomina “colgajo osteocutáneo” fue exitosa. “La niña de 11 tenía un tumor de 14 centímetros en el cúbito, uno de los huesos del antebrazo, que lo fue degradando al mismo en un proceso que duró un año y medio. Tuvimos entonces que sacar gran parte del mismo, quedando por ello con un importante déficit estructural y funcional del antebrazo‘, explicó Sander Berman.

“Para reconstruirlo en la misma cirugía, le sacamos parte del peroné, un hueso en la pierna que si es extraído adecuadamente no perjudica la funcionalidad de la misma ni deja defectos. El peroné se ’levantó’ junto con su arteria y sus venas que aseguran el suministro del aporte sanguíneo; también una paleta de piel que posibilitó controlar la vitalidad postopertaoria”, describió Reinares.

“El peroné cosechado reemplazó el defecto: Y para que se mantenga el flujo sanguíneo se realizaron ‘anastomosis” (conexiones vasculares) de arterias y las venas donantes y receptoras con un microscopio quirúrgico, ya que estos vasos sanguíneos miden menos de 1.5 milímetros de grosor. En términos ’conceptuales’ podemos decir que la intervención es un transplante de tejidos de una parte del cuerpo a otro”, precisó.

La otra cirugía a cargo de Reinares se denomina “neurotización de Oberlin” y se realizó hace tres semanas. “Es una intervención en el plexo braquial, la red nerviosa que se localiza en la base del cuello y conecta la médula espinal con todos los nervios periféricos del brazo, dándole movilidad y sensibilidad”, dijo.

“Sucede que al momento del parto, al traccionar, puede ocurrir que se haga mucha fuerza y que se rompa, sin querer y accidentalmente, el plexo braquial, que fue lo que sucedió con esta niña. Eso le ocasionó una lesión que le impedía mover tanto el codo como el hombro. Solo podía movilizar la mano‘, agregó Reinares.

Mediante la neurotización de Oberlin, y con microspopios e instrumental de última generación en el quirófano, “se sacaron fascículos o partes muy pequeñas de un nervio que sí está funcionando en este caso fue el nervio cubital de la mano, que movía y cerraba perfectamente; y ese pedacito de nervio se lo llevó al bíceps (un músculo del brazo) que no estaba funcionando, porque el nervio que va a ese músculo estaba cortado a la altura del cuello”, señaló el especialista.

“Sin esa cirugía enfatizó Federico Reinares la niña nunca iba a poder flexionar el codo. Hoy está lentamente recuperando la movilidad. Y se espera que en tres o cuatros meses ese nervio se regenere recuperare su función”, finalizó.

Federico Reinares es especialista en Traumatología, formado en Sanatorio Mapaci de Rosario, donde también obtuvo el fellow en Cirugía Reconstructiva de Miembro Superior.

Luego se radicó en Brasil, donde obtuvo el fellow en Microcirugía en el ’Hospital das Clínicas’ de San Pablo, centro de referencia en microcirugía reconstructiva y de plexo braquial.

Actualmente, está finalizando la carrera de subespecialización en Cirugía de Miembro Superior en Buenos Aires, mientras colabora con los hospitales de provincia de Santa Fe en el abordaje de casos muy complejos, tanto en niños como en adultos.

Por su parte, Matías Sander Berman es especialista en Cirugía General, formado en el hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe.

Luego hizo la especialidad en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva en el Instituto Jalisciense de Cirugía Reconstructiva, IJCR “Dr José Guerrerosantos”, de Guadalajara, México.

Posteriormente y antes de retornar a Santa Fe, obtuvo la subespecialidad como fellow de Microcirugía en el Chang Gung Memorial Hospital de Taiwán, centro mundial de referencia en reconstrucción microquirúrgica.






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