Sufrió un paro cardiorrespiratorio dentro de un remis.


Una remisera denunció que una mujer murió dentro de su auto esperando una silla de ruedas para ingresar a la guardia de un sanatorio santafesino. Aseguran que camilleros y personal de mesa de entrada ignoró la gravedad del estado de salud de la paciente.

El caso se registró este martes en la guardia del Sanatorio Diagnóstico, ubicado en 25 de mayo al 3200, donde atienden a los afiliados de Pami. Allí falleció María del Carmen Chacón, de 74 años.

“Fui a buscar a una pasajera para llevarla a un turno médico programado. Ella comienza a sentirse agitada y con dificultad para respirar. En ese momento decidimos no llevarla a su turno, sino acercarnos a la guardia del Sanatorio Diagnostico para que la revise un médico por su agitación”, contó la conductora Nancy Maurer en su cuenta de Facebook.

“Al llegar al centro médico le indico a Alejandra (la hija de la mujer descompuesta) que se quede con ella y me dirijo a la recepción a pedirles una silla de ruedas o algún camillero que me ayudara a bajarla del auto y llevarla hasta la guardia, ya que no se encontraba en condiciones para hacerlo caminando”, detalló.

En ese momento, “tres jovencitos, que estaban muy entretenidos con sus teléfonos y puras bromas” le dijeron que llamarían a álguien. Pasados cinco minutos, y viendo que nadie acudía, volvió a entrar para pedirles colaboración para bajar a la pasajera “porque respiraba con mucha dificultad”.

“Había dos paramédico en una ambulancia frente a mí a los que también les pedí ayuda, pero me respondieron que ellos no eran de ahí y como nadie venia. Ya habían pasado otros cinco minutos, vuelvo a ingresar y ya con desesperación les dije que me dieran una silla a lo que me gritaron ´Ya te llamé al camillero, los médicos están atendiendo la guardia, no van a salir a atenderte a vos´”, relató.

Traté con todas mis fuerzas de levantarla en brazos pero no pude...con toda la impotencia y dolor corrí nuevamente a la recepción y comencé a gritar. Salió una enfermera de la guardia a hacerme callar y cuando la llevé al auto no sabía qué hacer. ´Nosotros no sabíamos nada´, me dijo”, recordó la remisera respecto al momento de la muerte de María del Carmen.

15 minutos rogando ayuda, 15 minutos de abandono total de gente sin hacer nada, 15 minutos de pendejos jugando y riendo con sus teléfonos. Lamentablemente Mary no es la única que tiene o tuvo que caer en ese lugar”, cerró.





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