Este insólito hecho ocurrió el domingo en horas de la noche en Garibaldi al 400, a metros de la Comisaría 3°. 


Un joven residente en la zona de Garibaldi y Roca denunció el robo de una campera que estaba arriba de su auto, cuando éste se encontraba estacionado frente a la departamental. Tras sentir un ruido, salió y se encontró con el vehículo abierto. Se tomaron el tiempo para revisar, pero sólo se llevaron la prenda que estaba tirada en un asiento.

La víctima le comentó a Vía San Nicolás que hace alrededor de dos años se encontró a un hombre en el interior de su coche, y que luego de forcejear y reducirlo hizo la denuncia. Pero el ladrón resultó ser un policía que aún hoy presta servicios en la Comisaría 3°. “No sólo no fue detenido, sino que me lo sigo cruzando por la calle”, sostuvo el joven.

Meses atrás, se despertó una noche con el ruido de una explosión. Le habían reventado el vidrio del auto, y cuando se cruzó a la seccional para radicar la denuncia y preguntar si habían escuchado o visto algo, el oficial de guardia salió desperezándose. “Sin contar las veces que reclamé que los patrulleros me chocan el coche”, apuntó.






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