Un chofer de la empresa María del Rosario, en Juana Koslay, sufrió cortes en su rostro. Aseguró que ahí no es la parada.


El chofer de la empresa María del Rosario, de San Luis, Claudio Scevola, de 58 años, fue agredido el viernes pasado por otro pasajero porque no lo levantó cuando le hizo señas. Enojado y dominado por la ira le dio tres golpes de puño en la cara, le produjo cortes y hematomas.

El interno 96 acababa de salir de la Estación de Interconexión Regional (Ediro) para continuar con su recorrido de Juana Koslay – Cruz de Piedra; pero unos cien metros más allá de la terminal un hombre le hizo seña para frenar en el semáforo – ubicado justo frente a la rotonda cerca de Rodeo del Alto – pero Scevola no frenó. 

El conductor explicó que ese lugar no es parada y que no tienen permitido hacerlo.​

Golpeó al colectivero.

Scevola finalizó su recorrido y volvía hacia la ciudad de San Luis, pero a la altura del barrio 274 viviendas un hombre le hizo seña desde una garita, Scevola frenó y resultó que se trataba del pasajero anterior, que lo esperó mientras él hacía todo el recorrido. 

Cuando subió comenzó a insultarlo: “Por qué no paraste allá la p… que te parió, te voy a ca… a trompadas y romper los huesos”, le habria dicho el hombre enfurecido.

El chofer trabaja hace un año y medio para la empresa y dijo que no tuvo ni tiempo de darle explicaciones al pasajero porque inmediatamente le dio tres golpes de puño en la cara: “En la parte superior de mi ojo derecho me ocasionó un corte y en la parte inferior me quedó un hematoma”, expresó al El Chorrillero.

El hombre radicó la denuncia en la Comisaría 5ª, que comenzó con la búsqueda del individuo ya que después de la golpiza, se dio a la fuga.

La denuncia del colectivero

Norma Peralta y Mónica Velázquez, las únicas dos personas que viajaban en el colectivo, se ofrecieron como testigos del hecho.

La denuncia del colectivero

Desde la empresa sostuvieron que evalúan no seguir ingresando al barrio.






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