La beba puntana cumplió su primer añito de vida el mes pasado en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Está conectada a un corazón artificial que le permite seguir viviendo mientras espera uno de verdad. 


Malena Herbel, la bebé puntana que el 22 de agosto celebró su primer año de vida sigue internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires, y ayer cumplió un mes desde que se le adaptó un corazón artificial Berlin Heart Univentricular. Su mamá, Yanina Pastrán, contó que a pesar que durante este primer trayecto debió ser intervenida, su evolución continúa siendo favorable, pero recalcó que están a la espera del trasplante de corazón.

Pastrán contó a El Diario de la República que la semana pasada la beba tuvo que ser intervenida y trasladada a terapia intensiva por una fibrina que los médicos detectaron en una de las válvulas por donde circula la sangre.

Malena Herbel cumplió un añito.

“Los especialistas me dijeron que si se hacía más gruesa podía producir un coágulo. Después se puede ir a los pulmones o al cerebro ocasionándole un accidente cerebro vascular (ACV)”, dijo Yanina, y agregó que tenía a la beba en sus brazos; “los médicos esperan que se deshaga con el mismo anticoagulante. Por suerte lo viene tolerando muy bien, en el momento que la sedan le detienen el corazón para que no siga bombeando y no pierda sangre”, relató.

La madre resaltó que Malena ​sigue luchando por su vida. “Ella tiene aguante, todavía no puede remontar del todo. Pesa siete kilos, lo mismo que tenía cuando llegó a la clínica, de a poco está mejorando”, precisó y detalló que hace dos fines de semana sufrió una infección respiratoria y le colocaron un respirador artificial. “Cuando eso sucede retrocede un montón, no se alimenta como debe ser. Ahora le dan de comer por una sonda, todavía no puede succionar porque está débil y no logra mantenerse sentada, una vez que lo consiga le darán algo más sólido”, expresó.

Hospital Italiano, donde está internada Malena Herbel.

“Anoche con mi marido estuvimos acá, y cuando Malena se despertó se puso feliz al vernos juntos, se reía y quería hablar, estaba contenta”, resaltó Pastrán y añadió que que tratan de no enfermarse para poder acompañarla ya que “no podemos resfriarnos porque si uno cae el otro tiene que cubrirlo y llegado el momento se hace cansador. Tenemos que estar bien, ella nos necesita al cien por cien”, contó.

Yanina contó que el domingo fue a la Iglesia para agradecer por la salud de su hija. “Me paré, miré a Dios y agradecí por permitirme tener a Male conmigo, es un milagro”, dijo con la voz entrecortada y añadió que lo único que le pide a los puntanos es que sigan compartiendo la foto de Malena y explicó que: “El hecho de que tenga un corazón artificial no significa que esté mejor, ojalá siga bien y no le pase nada, pero necesita uno real. Solo pido que sigan rezando. Estoy agradecida por los mensajes de fuerza que me mandan, mi hija seguirá luchando”.

Malena Herbel espera por un corazón.

“Es mi abrojito, depende mucho de mí, a pesar de todo es alegre y se ríe. Todo lo que se mueve le llama la atención y lo quiere. La verdad que es lindo poder verla bien y contenta. Tiene mucha garra”, describió la madre a Malena y señaló que con su pareja se están quedando en un departamento enfrente del hospital. 

“Nos gustaría estar en un lugar más económico pero por un tema de urgencia debemos estar cerca. Nos cruzamos todo el tiempo y en menos de cinco minutos estamos en la clínica”, precisó y señaló que la obra social les cubre una parte del alquiler. “Hay que seguir aguantando, por el momento mi marido puede sostenerlo, yo lamentablemente perdí mi trabajo”, dijo.

Malena Herbel, la puntana que necesita un corazón.

Por último, la mamá de Malena hizo hincapié en la importancia de la donación de órganos. “Es doloroso pedirle a otra madre que sufrió la pérdida de un ser amado que done los órganos, pero hoy me toca estar en este lugar y lo tengo que hacer”, concluyó.




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