Las puntanas hace un año que empezaron el proyecto y ya realizaron 200.


En un momento en el que el mundo está bajo una crisis medioambiental, hay personas que contribuyen haciendo y realizando pequeñas acciones. Ese es el caso de Belén Gil, de 33 años, que junto a sus hijas Carolina, de 9, y Sofia de 10, realizan lápices reutilizables que luego de usarlos pueden plantarse en una maceta o en la tierra para convertirse en una planta. 

El sábado pasado en la “Feria de Pequeño y Medianos Productores”, que se realizó en el Parque de las Naciones de la capital puntana, las tres participaron por primera vez y Belén le contó a El Diario de la República que “la idea surgió porque vi que mis hijas a los lápices cortos los desechaban. Después encontré unas cápsulas de remedios vencidos, que son biodegradables y también las tiré, pero al momento de hacerlo lo pensé mejor y las volví a sacar” y allí tuvo la epifanía de hacer algo amigable por el medio ambiente. 

La madre de las niñas explicó que en el lugar en el que iría la goma de borrar “puse una cápsula que contiene una pequeña mezcla de semillas”. 

Para sorprender a sus hijas dijo que cuando armó un lápiz les sugirió que lo plantaran para ver qué pasaba y “para nuestra sorpresa, un mes después obtuvimos una planta de perejil”.

Las tres puntanas hacen lápices ecológicos. Foto: El Diario de la República.

Desde ese momento no pararon de hacer lapices reutilizables y ya tienen 200 hechos. Detalló que también  pasaron por un proceso de prueba y error, ya que algunas no salieron pero nada las detuvo a seguir intentando: “Probamos hacer una de rúcula, pero se nos complicó porque le puse mucha agua. De todas maneras la volvimos a plantar y ahora está en la etapa de crecimiento”, detalló Belén.

Luego explicó que el lápiz debe colocarse en una maceta con tierra fértil y con la punta hacia arriba, lo que permite que las semillas germinen y, posteriormente, se conviertan en plantas.

La madre aseguró que las niñas quedaron felices con el resultado final, tan es así que luego de regresar del colegio “San Luis Gonzaga”, que es donde cursan se ponen manos a la obra y trabajan juntas. “En la escuela les hablan sobre el medio ambiente y la sustentabilidad, que mejor que llevarlo a la práctica en nuestro propio hogar”, manifestó.

La familia Gil no se queda quieta y ahora trabajan en un nuevo proyecto: “Queremos hacer papel reciclado con semillas. Estamos en proceso de aprendizaje“, adelantó Belén y acentuó que siempre les dice a sus pequeñas “tenemos la tecnología y los medios, porque lo que utilizamos no es costoso, ahora resta proponérselo e intentarlo”.

Incluso la mujer reveló que hace dos semanas renunció a su trabajo en una pastelería para dedicarse tiempo completo a la nueva iniciativa.

“Vendimos casi todo. Las nenas estuvieron desde las nueve de la mañana hasta última hora. Esto nos ayudó a generar nuevos contactos y que la gente nos conozca”, dijo orgullosa.

Precisó que con el dinero que ganaron lo ahorrarán para seguir invirtiendo en más materia prima y para generar nuevos productos.

“Somos una familia que trabaja en equipo, planificamos y armamos. Mis hijas son emprendedoras y queremos crecer en lo que hacemos”, destacó Belén, quien precisó que gracias a una publicación en las redes sociales las contactaron para realizar los souvenirs de un cumpleaños. “Fueron los primeros que hicimos por encargo. En vez de gastar dinero en golosinas, les das a los chicos un lápiz que se convierte en planta”, manifestó la madre.

Para aquellos que quieran conseguir el kit que incluye una maceta, una bolsa de tierra fértil, más el lápiz plantable pueden hacerlo a través del Facebook: Belén Gil o a por email a belen.22@gmail.com.




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