Se trata de la perrita sanjuanina que debía dejar la seccional, tras 15 años, por orden de la Jefatura de Policía.


Después de pasar 15 de los 16 años de su vida en los pasillos de la Comisaría Segunda de Concepción, la perrita que conmovió a todo San Juan tuvo que abandonar su hogar. A pesar de la marcha que realizaron proteccionistas de animales para evitar que la trasladaran, la “Yoli” dejó la seccional aunque fue adoptada por la familia de un policía. La historia generó polémica porque muchas mascotas dejaron las dependencias por decisión de Luis Walter Martínez, Jefe de la Policía.

La “Yoli” fue criada por efectivos policiales. Un agente la encontró hace 15 años en calle Juan Jufré, Capital, y decidió no sólo apadrinarla, sino también llevarla a la comisaría. En ese entonces los efectivos la recibieron y dejaron como mascota. Según el testimonio de los uniformados, la perrita callejera aprendió a cuidarlos, a diferenciar un policía y un delincuente. Dijeron que ladraba y hasta mordía los tobillos de los detenidos cuando ingresaban al lugar.

Así se despedía la perrita.

“Es histórica, tiene más jerarquía que ninguno”, contó entre risas un efectivo al diario Tiempo de San Juan. Contaron que el nombre surgió de la madre del policía que la encontró, llamada Yoli. “Es muy querida por todos nosotros”, señalaron en la dependencia.

Pero la historia de la perra de pelo largo, de color castaño y negro, tuvo un final feliz. A pesar de la orden de la Jefatura de Policía de prohibir tener animales en las comisarías, la “Yoli” encontró rápidamente una nueva familia. Este mismo jueves un oficial de la Seccional Segunda la llevó a su casa, donde será criada y mimada por su familia.






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