Se armó gran revuelo en San Juan porque el jefe de Policía ordenó que saquen a los perros de las comisarías.


Esta semana se armó un gran revuelo en San Juan por una circular de la jefatura de Policía de la provincia que pedía sacar a todos los perros de las comisarías departamentales. Así se conoció la historia de la “Yoli”, una perrita que vive hace 15 años en una seccional de la Capital de la provincia y que los uniformados no querían sacar del lugar. El nombre se lo pusieron en honor a la madre de uno de los policías y entre todos se encargaban de cuidarla y darle de comer.

Tiempo de San Juan fue el diario web que contó la historia del animal para el que ahora buscan un hogar adoptivo. Según el medio local, la “Yoli” fue hallada hace 15 años por un policía que cumplía sus funciones en la Comisaría 2da, de Concepción, Capital. 

“Es histórica, tiene más jerarquía que ninguno”, contó un efectivo al diario local. Así la Yoli se ganó el corazón de los uniformados que recibieron con gran tristeza la orden de la jefatura que decía que había que sacar a todos los perros de las seccionales.

Entre las anécdotas de los policías está la de la cantidad de veces que la “Yoli” identificaba a los ladrones y los mordía en los tobillos cuando los trasladaban al lugar. Es por eso que todos decidieron adoptarla como la mascota de la dependencia policial.

Los sanjuaninos se conmovieron con la historia de la Yoli y la orden del jefe de Policía, Luis Walter Martínez, causó un gran rechazo no sólo entre los efectivos de las Fuerzas de Seguridad, sino también entre la comunidad en general. Más tarde, luego de la polémica, Martínez emitió un nuevo comunicado donde aclaraba que cada uno de los perros que vive en las comisarías será entregado a un hogar en adopción y no abandonado en la calle nuevamente como se creía.






Comentarios