Ocurrió en la Capital de San Juan. El conductor se dio a la fuga y los que iban con él desataron una batalla campal.


Sangre, piñas, desmanes y un patrullero roto, fue el saldo que dejó una detención en la provincia de San Juan. Todo ocurrió, según publicó el diario web Tiempo de San Juan, este miércoles por la madrugada. Es que el fin de semana largo le jugó una mala pasada a un grupo de amigos que manejaban en estado de ebriedad. En la intersección de Tucumán y Dorrego un móvil policial, que hacía recoridas, divisó un vehículo que hacía peligrosas maniobras en el medio de la calle.

Cuando los policías lograron detener al conductor se dieron cuenta de que venía en un grave estado de ebriedad y decidieron secuestrar el rodado. Pero no fue tan fácil debido que ésto desató la furia de los acompañantes que venían en el auto y se armó una batalla campal. Mientras el conductor borracho logró darse a la fuga, los dos hombres que venían con él fueron esposados y se pusieron violentos con la Policía. “En ese momento llegaron hasta el lugar familiares y amigos de quienes estaban siendo esposados para tratar de evitar la detención. Allí comenzó un forcejeo, donde otro de los sujetos se dio a la fuga así que solo lograron introducir al móvil solo a un sujeto”, publicó el portal sanjuanino.

Adentro del patrullero, el único que pudo ser detenido, destrozó la movilidad pegandole patadas a los vidrios y hasta ocasionándose lastimaduras que dejaron un regadero de sangre adentro del móvil. El sujeto fue identificado por las Fuerzas de Seguridad como Fabián Sergio Agüero. Según la publicación, el sujeto, no sólo se lastimó a sí mismo sino que también hirió a los uniformados. El vehículo fue secuestrado pero aún no logran dar con los dos hombres que se dieron a la fuga tras la batalla campal que desataron.






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