Se trata de una familia boliviana que vive en San Juan. Le robaron $265.727 y los policías creen que fue una batida.


En plena siesta sanjuanina, cuando Elisa Franco (54) y su hijo menor estaban en la planta alta de su casa, ladrones ingresaron a la vivienda ubicada en Albardón y los atacaron con gran violencia para robarles. Todo pasó en casi media hora, tiempo que les llevó a los delincuentes apoderarse de los 7.000 dólares ($265.727 al cambio oficial de ayer) que tenía ahorrados la familia. Los agentes que investigan el caso están convencidos que los ladrones sabían de la plata.

La mujer y su hijo, ambos oriundos de Bolivia, vivieron una situación de terror a manos de tres malhechores. Ella estaba viendo televisión en el comedor y el pequeño estaba recostado en su habitación cuando fueron sorprendidos por los sujetos. Los tres, encapuchados y armados, los maniataron y los golpearon hasta lograr su cometido.

El menor contó que su madre no soportó ver cómo lo torturaban y terminó confesando dónde guardaba el dinero. Los ladrones, después de sacar el jugoso botín de un ropero, escaparon sin robar nada más. “A mi hermano lo ahorcaron con un cable y casi los asfixian, todo para que dijera dónde estaba la plata”, contó Zulma Franco, hija de la dueña de casa, a Diario de Cuyo.

Los pesquisas creen que alguien les pasó el dato de que la familia tenía esa cantidad de dólares. El dinero iba a ser destinado a pagar una deuda que tenían con un familiar, que  les prestó esa suma para que pudieran comprar el acoplado de un camión para el traslado de ladrillos. Todavía no hay detenidos.






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