Es la principal hipótesis que maneja la Policía, sobre el brutal crimen de Gonzalo Giménez Avendaño, en San Juan.


Los pesquisas de Homicidios de la Policía de San Juan creen que el empresario asesinado tuvo una fiesta privada la noche que murió. Según el diario Tiempo de San Juan, sexo, alcohol y un posterior robo fueron los condimentos del crimen. Se trata de Gonzalo Giménez Avendaño, un empresario de 51 años, que apareció muerto en su casa, en un country, al oeste de la provincia, este miércoles.

Son dos mujeres las detenidas: Celeste Navas, de 21 años y Sheila Moya, de 18. Ambas, estuvieron con la víctima esa noche y habría participado de la fiesta. El empresario tenía tres puntazos, una en el cuello y dos en el tórax, una de estas mortal ya que murió desangrado. Sería esta la principal hipótesis ya que no había puertas, ni ventanas forzadas en la vivienda por lo que sospechan que el hombre conocía a sus homicidas.

Otra de las pruebas que complica a las dos mujeres es que una de ellas fue la última que habló por teléfono con Giménez. El hombre era oriundo de la localidad de Águilas en la Comunidad Autónoma de Murcia, España, pero vivía en San Juan hace más de diez años. Su carrera era la docencia pero no la ejercía, sino que tenía su propio emprendimiento, una residencia de Adultos Mayores llamada “Don Juan” y ubicada en la Capital sanjuanina.

En la escena del crimen estaba todo revuelto, había una botella de champagne y vasos, lo que daba cuenta de que ahí hubo una fiesta. El hombre, además de los puntazos, tenía un golpe en la cabeza. En la provincia Giménez no se había casado, por lo que vivía solo en el country. Las dos detenidas, serían mujeres a las que él les pagaba para tener sexo y que había conocido en un boliche de la provincia. 




Comentarios