Este viernes arranca el juicio contra el exsacerdote, Agustín Rosa Torino, quien enfrenta tres acusaciones por abuso sexual. Está imputado por abuso sexual gravemente ultrajante por la duración en dos casos y abuso sexual simple en uno, todo agravado por ser ministro de culto reconocido.

Después de 6 años, el fundador de la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista estará en el banquillo de los acusados y escuchará los testimonios de las víctimas, dos novicios y una exmonja, que lo denunciaron. Pese a la gravedad de las acusaciones, Rosa Torino esperó el juicio en prisión domiciliaria.

El Tribunal de Juicio está integrado por los jueces Maximiliano Troyano, quien lo presidirá, y Norma Beatriz Vera y Roberto Faustino Lezcano como vocales. La fiscal que deberá demostrar los hechos que se le imputan es Verónica Simesen de Bielke, que en su momento reemplazó a Luján Sodero en la Fiscalía penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.

Rosa Torino es el primer sacerdote fundador de un instituto religioso que llega a esta instancia a nivel nacional. En la provincia es el primer cura de este rango que será sometido a juicio por abuso sexual. Una de las denunciantes es Valeria Zarza, quien fue monja de la congregación que dirigía Rosa Torino. “Escuché 175 relatos de abuso sexual”, dijo y aseguró que las víctimas no se animan a denunciar, y que muchas de ellas todavía son religiosas. “Algunos denunciaron y otros no, siguen ejerciendo el sacerdocio. Además la Iglesia no hace nada. Monseñor Cargnello y otros obispos han tratado de callar. Hace más de 20 años saben que Rosa es abusador”, remarcó.