La directora salteña, primera argentina presidente del jurado del Festival Internacional de Cine de Venecia, se emocionó hasta las lágrimas durante su discurso.


La prestigiosa directora de cine Lucrecia Martel, con seguridad una de las más aclamadas de Latinoamérica, estuvo en boca de todo el mundo del cine cuando fue nombrada presidenta del jurado en el Festival del Cine de Venecia de este año.

En el marco del festival, la directora salteña volvió a ser noticia al negarse a asistir a la gala de proyección del film “J’accuse”, del director Roman Polanski, en protesta por la acusación por abuso sexual en contra del director francés.

Como presidente del jurado, Martel fue la encargada de entregar el León de Oro, premio que distinguió al director de cine español, Pedro Almodóvar. En su discurso, con claros signos de nerviosismo, la directora se emocionó en varias ocasiones.

Pedro estoy muy nerviosa, espero no llorar“, anunció ante la ovación de los presentes. “Estamos reunidos para celebrar a Pedro Almodóvar. Uso estas palabras que son las mismas de la misa católica. El cine es su religión, lo ha dicho muchas veces. El cine corregía lo que la escuela humillaba en él y en muchos niñas y niños. Su parroquia fue la sala de cine de barrio. En ese altar de luces, de canciones pegadizas, danzaron las divas de todos los tiempos que lo protegieron de la inutilidad moral, como debieran hacer los santos”, comenzó.

Lucrecia Martel y un sentido homenaje a Pedro Almodóvar en Venecia

En 2019, Almodóvar presentó su nueva película, “Dolor y Gloria”, un drama con tintes autobiográficos que fue aclamado por la crítica, y que está considerada como una de sus mejores películas de los últimos años.

Antonio Banderas y Leo Sbaraglia, en “Dolor y Gloria” de Pedro Almodóvar.

En un reportaje dijiste que seguramente fuiste un niño muy fuerte para soportar la mirada de incomprensión. El más fuerte de los niños. Almodóvar fue causa y consecuencia de La Movida, la contracultura que desempolvó a España del largo letargo del franquismo. Combatieron con las mejores armas: películas, revistas, libros, música, fiestas. Digo esto con nostalgia de aquellos años 80 en que el deseo estaba mucho menos organizado que ahora. La salud no era un bien necesario. Y la ciudad era la aventura a la que había que lanzarse”, continuó Lucrecia.

“Era más importante aventurarse en ciertas calles que tener un home theater 5.1 para ver tres seasons de 11 capítulos. Una década con muchísimo menos miedo que ahora. En 45 años ha dirigido y escrito más de treinta películas y cortos. Sus invenciones forman parte de la memoria de la humanidad“, siguió.

Lucrecia Martel y un sentido homenaje a Pedro Almodóvar en Venecia

La amistad que une a Lucrecia Martel y Pedro Almodóvar no es ningún secreto, y ambos directores han expresado en diversas oportunidades la admiración mutua que sienten el uno por el otro.




Comentarios